¿Aviones militares supersónicos? Pentágono invertirá 48 mdd para estudiar el Starship de Elon Musk

La USAF (Fuerza Aérea de los Estados Unidos por sus siglas en inglés) anunció que va a gastar 48 millones de dólares para estudiar el Starship de Elon Musk, y de esta forma aplicar dicha tecnología en aviones de carga militar supersónicos posteriormente.

De acuerdo con un comunicado de la USAF, el ejército americano busca ser pionero en utilizar tecnología de cohetes para transportar rápidamente, en menos de 60 minutos, material y asistencia humanitaria en caso de desastre.

Sin embargo, La USAF no oculta que el objetivo de este programa es primordialmente dotar a su Ejército de una herramienta “para proyectar poder” sobre sus rivales y tener ventaja. Transportar grandes cantidades de armamento y desplegar un número enorme de soldados a los puertos de cualquier parte del mundo es esencial para ellos.

El jefe de Operaciones Espaciales, el general John W. Raymond comenta que, “una vez en funcionamiento, el Rocket Cargo alterará fundamentalmente el panorama de la logística rápida, conectando el material a los combatientes conjuntos en una fracción del tiempo que se necesita hoy en día. En caso de conflicto o crisis humanitaria, la Fuerza Espacial podrá proporcionar a nuestros dirigentes una opción independiente para alcanzar objetivos estratégicos desde el espacio.”

la Space Force supervisará el proyecto y será su propio laboratorio de investigación (el AFRL) el encargado de estudiar y desarrollar todo. Esto incluye: la capacidad de aterrizar un cohete en distintas superficies, incluso en sitios remotos; la capacidad de aterrizar con seguridad un cohete cerca del personal y de las estructuras, y diseñar un puerto de carga del cohete, la logística para la carga y descarga rápidas y lanzar la carga por aire desde el cohete después de la reentrada con el fin de dar servicio a lugares donde un cohete o un avión no pueden aterrizar.

Este nuevo programa de la USAF se llama Rocket Cargo y está enmarcado dentro Vanguard, un plan estratégico del Pentágono para actualizar su ciencia y tecnología durante esta década. “Las Fuerzas Aéreas han proporcionado movilidad global rápida durante décadas y Rocket Cargo es una nueva forma en que el departamento puede explorar capacidades complementarias para el futuro”, comenta John Roth, secretario interino de las fuerzas aéreas estadounidenses.

Rocket Cargo será el 4 programa de Vanguard y se unirá a Skyborg, una iniciativa para implementar la inteligencia artificial en vehículos aéreos no tripulados; NTS-3, un satélite experimental con el que se pretende mejorar la precisión del posicionamiento, la navegación y la medición del tiempo del actual sistema GPS; y Golden Horde, una iniciativa que busca conseguir que distintas armas como bombas o misiles guiados puedan funcionar en modo colaborativo como un enjambre que comparte información sobre el objetivo.

Otras opciones para la USAF

El Ejército americano no se cierra a colaborar con ninguna de las compañías aeroespaciales aunque por ahora solo el Starship de SpaceX parece estar en condiciones de ofrecer una gran capacidad de carga en cohetes reutilizables que puedan despegar y aterrizar. Aun así, todavía les queda, los ratios de éxito de sus lanzamientos son todavía demasiado bajos como para considerarlos comercialmente viables hoy en día.

La otra es Blue Origin, de Jeff Bezos, que con su New Glenn podría acercarse a las especificaciones del Starship, aunque todavía está lejos del cohete de Musk como para poder competir. Aun así, este programa se va a desarrollar con vistas a 2030 y todavía hay tiempo para que el New Glenn gane terreno.

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