Coronavirus, pandemia, vacunación y servicio social. Una reordenación pragmática y valedera.

David Bañuelos González. Jefe Academia de formación y Promoción Social. Preparatoria Ibero, Tlaxcala. bagdbanuelos@gmail.com

David D. Bañuelos Ramírez. Médico especialista. D en Cs. davra43@yahoo.com

UNO: ¿Hacer poco con mucho o mucho con poco?…Mejor equilibrar y que no nos quedemos a medias. Hacer las cosas mal es hacerlas doble. O aún más. Sale más caro, doble trabajo, doble esfuerzo y malos resultados. Y eso es lo que podría suceder de no planear desde ya la vacunación anti COVID-19 que está próxima a implementarse y que conviene sea de aplicación universal, o sea, todos sin distingo alguno. Según cifras citadas por fuentes oficiales, entre las cuales contamos con INEGI, López Gatell y otras fuentes (al final de esta columna se enlistan referencias y enlaces web, verificables todas) , en México en Octubre 2020, se estimaba un déficit de 240 000 (doscientos cuarenta mil) médicos. La población estimada es de 124 738 000 (ciento veinticuatro millones, setecientos treinta y ocho mil) habitantes. Y existe también un déficit de personal de enfermería. El gasto en salud general, que comprende los rubros de prevención, curación, rehabilitación, terapia y tratamientos está en nuestro país, 10 veces por debajo de países como Austría, Suiza, Alemania y otros. Cifras de este mes, en fuentes consolidadas, refieren que entre médicos y enfermeras, había un total de 647 996 trabajadores. Es decir, no llegamos al millón de personal capacitado y laboralmente activos. Redondeando, y suponiendo, sin conceder –como dicen los abogados—que tuviésemos un millón de personal de salud, entre médicos y enfermeras, a los 124 millones de habitantes se les podría vacunar de manera idónea, correspondiendo a cada uno de estos integrantes del sistema de salud, una cuota de 124 sujetos. Si la vacuna es de una sola dosis, fácil. Si no es así, y las dosis son dobles (refuerzo) la situación cambia. Teóricamente no sería tan difícil alcanzar la meta en un periodo no prolongado. La densidad de población de México se estima en 64 habitantes por km cuadrado. Y dado que el mayor porcentaje de población es urbana, la aplicación de dosis totales podría lograrse en tiempo adecuado. Casi….

DOS: El mundo real no es lo mismo que el mundo ideal. Que todo el personal de salud activo se aplicara exclusivamente a jornadas de vacunación, implicaría la desatención de los hospitales de los diferentes niveles de atención, centros de salud, unidades de alta especialidad, y adicionalmente, la burocracia médica es alta. Los médicos operativos, los que efectúan las labores de atención y seguimiento, son pocos. Los médicos en puestos administrativos son eso: administradores; están detrás de un escritorio, no consultan, no atienden y no se involucran en la labor de atención cotidiana. El personal de salud que está en puestos y comisiones sindicales tampoco es posible contar con ellos. La práctica clínica requiere actualización constante. La pandemia, la COVID-19 es proteiforme, cambia, aparecen nuevos datos, se le reconocen nuevas complicaciones y lo que ayer se pregonaba como tratamientos prometedores, en poco tiempo se muestran como tratamientos ineficaces. Y de nuevo a empezar. Ya se reconocen los rebrotes: son dramáticos. Otra vez las medidas coercitivas; otra vez el confinamiento. Otra vez el aumento de contagios, hospitalizaciones y defunciones. Podemos citar el número de hoy; en pocas horas será distinto. Ya no hay asombro. Unos más, unos menos ya no son tan aparentemente significativos. Pero si asumimos, –como es–, que en Enero 2020 teníamos cero casos  [México] y ahora nos acercamos a los 100 000 muertos y con el factor de corrección citado por el propio Dr Hugo López GatellRamírez (abril 2020), entonces los casos y defunciones reales por COVID 19 son más. Con corrección más simple habría que multiplicarlos por 8.3 (ocho punto tres) más veces que lo reportado. Otros estiman que son 10 veces más. Entonces son más de los que se dice que son contagiados y fallecidos. A nivel mundial, más de un millón de muertes en menos de un año, y como dicen: …y contando. Bueno, el caso es que con lo anterior, no es difícil comprender que vale la pena ponerle fin, o controlar a su mínima expresión (como en las matemáticas) a la pandemia del nuevo coronavirus. ¿Se puede hacer con el personal de salud actual?.  Otra variable más a considerar es que no todos los médicos registrados están realmente ejerciendo la profesión. Hay jubilados, dedicados a cuestiones administrativas, docentes, o bien, en práctica privada y tienen poca relación con la salud general y menos con la salud pública. 

TRES: Más allá de las apariencias y falacias . Sí hay solución factible. Cierto, el personal de salud no se puede desmovilizar por completo para la etapa de vacunación anti COVID 19. También cierto que dada la interrupción de los programas de licenciatura en la mayoría de universidades e instituciones de educación superior, el número de egresados de medicina y enfermería y carreras afines, no será semejante a las cifras que egresaban por generación, previos a la pandemia. Aún si no desertaran de las carreras, no se contará en tiempo breve con el número deseable de profesionistas de la salud. ¿Luego entonces? ¿Cómo entrarle?. Proponemos dos alternativas viables y a corto plazo realizables. Primero: sin pretender formar miniCOVIDOLOGOS, sí hay que actualizar al personal de salud vigente y a los estudiantes de las carreras de medicina y enfermería en el reconocimiento, fisiopatología, diagnóstico y tratamiento inicial (el ambulatorio, que no requerirá hospitalización ni asistencia mecánica) de la COVID-19. Las plataformas universitarias están subutilizadas en este tema. Las sociedades y consejos de especialidades médicas, igualmente no están haciendo todo lo que les corresponde. Las ruedas de prensa diarias que hacn los secretarios de Salud Federal y los estatales, nobastan y el mostrar solo gráficas y gráficas y más gráficas no ilustra. Es información general y por cierto, no impacta ya. Segundo: es mejor la medicina preventiva, y conviene anticiparse a la formación de brigadistas, con personal de salud, estudiantes de carreras afines y otros, voluntarios, pero supervisados, para la etapa de vacunación universal. Eso es lo que hace la salud pública y donde puede entrar en conjunción con las políticas públicas. Desde ya conviene a todos, iniciar campañas de sensibilización y aceptación de las vacunas. La modalidad en línea es útil para comunicar la información, con videos, infogramas, sesiones Zoom, YouTube y otras modalidades, que incluyan humor y memes en redes. Hay deudas con la alfabetización, desde tiempo atrás. No sigamos acumulando deudas, ahora con la salud. El servicio social de varias carreras, de instituciones públicas y privadas puede ser una alternativa, para abarcar a los 125(otros dicen que 129) millones de mexicanos y hacer efectivo el derecho a la salud que con las modificaciones a la Ley del INSABI se ha proclamado. Por el bien de todos, vacunas a todos. 

FALACIAS: Una falacia es un argumento que parece válido pero no lo es y que se hace y dice intencionalmente para distorsionar o manipular la verdad. Ejemplos de falacias en relación a la pandemia; Falacia 1: Pruebas, pruebas y más pruebas, para acabar con el coronavirus… Falso: Estados Unidos es el país con más muertos, y ha realizado millones de pruebas. Reino Unido también, no le sirvió hacer pruebas, pruebas y más pruebas. No es por ahí la solución. Falacia número 2: la de los exsecretarios de salud, promovidos por Movimiento Ciudadano, Aguilar Camín y otros disque pensadores: que en 8 semanas podrían acabar con la pandemia… La participación ciudadana masiva, la difusión, los nuevos enfoques, capacitación de médicos y brigadistas y anticipar la etapa de vacunación, más otras medidas de salud pública y políticas públicas sí ayudarán… por lo pronto, es cuanto, como dicen aquellos.

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