Un pítcher de momentos memorables

Guasave, Sin.- Corría el segundo lustro de los 90, cuando un joven nativo de Estación Bamoa, Guasave, irrumpió en la escena del beisbol profesional, demostrando por enésima vez, que la zona del Río Évora es un gran semillero para la pelota de paga de alto nivel, en especial el de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico.

El nombre del jugador en mención es Randy Gálvez, lanzador derecho, que, debido a sus grandes facultades, tras ser firmado por la organización de Diablos Rojos del México, posteriormente fue negociado a Dodgers de Los Ángeles.

Hoy, en nuestro Viernes de Historia, recordamos a este gran lanzador, que, hasta el tiempo presente, es bien recordado por la gran afición de Algodoneros de Guasave.

LA HISTORIA

Gálvez destacó tanto en las ligas locales del municipio de Guasave, que de inmediato llamó la atención de los scouts, dado a que su 1.90 de estatura y su portentoso brazo, le daban proyección para ser un real prospecto de Grandes Ligas.

Fue firmado por Diablos Rojos, que luego lo negoció a Dodgers de Los Ángeles, que en 1995 lo asignó su liga de novatos de República Dominicana, en la que se mantuvo también en el 96.

Su desarrollo se asentó tanto, que en la temporada 1997-98 debutó con Algodoneros de Guasave por la puerta grande, ya que en nueve juegos logró marca de 6-3 con efectividad de 2.70 y 46 entradas lanzadas.

Ante eso, Dodgers limitó al prospecto en lo que a trabajo se refiere, lo cual se vio reflejado en que en la campaña 98-99, participó en cuatro juegos y 17 entradas con Algodoneros. Tuvo marca de 1-1 con 4.15 de efectividad.

Una lesión empezó a afectarle en el terreno de juego, ya que en certamen 1999-2000 en nueve duelos, tuvo cifras de 0-1/9.35/17 IP.

Ante eso, Dodgers lo opcionó en la temporada 2000 a Diablos Rojos del México, club con el que tuvo marca de 4-4 con 6.65, pero Dodgers lo retomó ese mismo año y lo envió a San Antonio (AA), club con que acabó con 4-4 y 5.12.

Tener marca global de 500, le dio confianza, ya que en el invierno (temporada 2000-2001) tuvo un gran desempeño, ya que en 15 juegos tuvo récord de 8-4 con 3.02 de ERA en 92 innings, demostrando que su brazo estaba recuperado.

CITA CON LA HISTORIA

La perseverancia y el trabajo rindieron frutos, ya que el guasavense tuvo una importante cita con historia.

El jueves 2 de noviembre del 2000, es una fecha que ni Gálvez ni la afición olvidarán, ya que esa noche, el diestro le lanzó juego sin hit ni carrera a Mayos de Navojoa, al terminar ese juego con score de 4-0, en el ahora llamado Kuroda Park.

En ese momento, Randy puso su marca invicta (4-0), pero además puso su efectividad en 0.53. En ese momento, el “No-No” que lanzó fue el número 41 en la historia de la Liga ARCO.

LO QUE SIGUIÓ  

Con ese trabajó ayudó a que Algodoneros pasara a los playoffs, en los que en la fase de repesca se enfrentó a Venados de Mazatlán.

Aunque cayó 4-2, Algodoneros se metió a la semifinal como mejor perdedor, tocándole el a la postre campeón Naranjeros de Hermosillo, que terminó ganando la serie por limpia.

Luego, Naranjeros se coronó al superar a Mazatlán 4-1.

De cualquier manera, esa serie ante Mazatlán fue tan emocionante, que, hasta el momento, aún está en la mente de la afición algodonera.

A pesar de haber tenido un gran invierno, Gálvez fue dejado en libertad por Dodgers, y en el 2001 inició lanzando con Diablos Rojos.

Su récord 4-2 y 5.12 de efectividad, lo cual hizo que Piratas de Pittsburgh se fijara en él.

Lo firmó y lo llevó a Altoona Curve (AA), y aunque su desempeño fue una línea de 5-6/3.45/86/, ya al siguiente año no lo repitió.

De ahí en adelante, Randy emprendió su carrera solo en el beisbol mexicano.

EL RESTO

En la Liga ARCO, con Algodoneros llego hasta la campaña 2005-2006, para luego terminar su carrera con Cañeros de Los Mochis en la 2006-2007.

En 10 campañas en el beisbol invernal, tuvo marca de 27-27 en 104 juegos, con efectividad de 4.21 en 410 entradas lanzadas, en las que ponchó a 199 rivales, a cambio de 183 pasaportes.

En la LMB jugó para Diablos Rojos del México, Guerreros de Oaxaca, Olmecas de Tabasco, Saraperos de Saltillo y con el entonces llamado Vaqueros Laguna.

Actualmente, su hijo, del mismo nombre, es un prometedor prospecto de Saraperos de Saltillo, también en la posición de lanzador.

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