Culiacán, Sin.- Padres de familia que integran el organismo Hablemos de Autismo hicieron un llamado urgente a las autoridades estatales para ampliar el Centro de Autismo de Sinaloa (CAS), al señalar que actualmente se encuentra rebasado en su capacidad y deja fuera a cientos de personas dentro del espectro.
Durante su posicionamiento, expusieron que el centro, ubicado en Culiacán, atiende a alrededor de 6 mil usuarios, mientras que en todo el estado se estima una población de hasta 27 mil personas con autismo, lo que evidencia un déficit importante en la cobertura.
“Se saturó muy rápido. La misión inicial era brindar atención desde la infancia hasta los 29 o 30 años, pero actualmente desde los 7 u 8 años ya no hay espacio”, señalaron.
Los padres indicaron que, ante la falta de continuidad en la atención, muchas familias se ven obligadas a migrar al sector privado, donde los costos son elevados y difíciles de sostener. “De una u otra manera te orillan a irte al sector privado porque después de cierta edad ya no los atienden”, expresaron.
Detallaron que una terapia particular puede costar entre 350 y 500 pesos por sesión, mientras que tratamientos más especializados pueden alcanzar hasta 600 pesos, con frecuencia de varias veces por semana. A esto se suma la contratación de maestras sombra, cuyo costo ronda los 8 mil pesos mensuales.
“En promedio, una familia puede gastar entre 6 mil y 12 mil pesos mensuales para brindar atención adecuada a sus hijos”, comentaron.
Asimismo, señalaron que existen casos más complejos, donde además del autismo hay otras condiciones que requieren medicamentos y tratamientos adicionales, lo que incrementa aún más la carga económica.
Pese a las limitaciones, reconocieron que el CAS ofrece terapias de calidad a bajo costo —alrededor de 100 pesos por sesión—, lo que lo convierte en la opción más accesible; sin embargo, insistieron en que es insuficiente ante la alta demanda.
En ese sentido, propusieron aprovechar el terreno disponible en el propio centro para ampliar sus instalaciones, así como construir nuevos espacios enfocados en la atención de adolescentes y adultos, un sector que actualmente queda desprotegido.
“El autismo no termina a los 18 años, mucho menos a los 7. Se necesita continuidad en la atención y más especialistas”, subrayaron.
Hicieron un llamado a las autoridades para retomar proyectos de expansión en Culiacán y acelerar la creación de nuevos centros en otros municipios, al tiempo que pidieron mayor inversión en terapeutas y políticas públicas incluyentes que respondan a la realidad de las familias sinaloenses.









