Guasave, Sin.- La aparición de humo en las instalaciones de la Clínica Número 32 del IMSS Bienestar generó preocupación entre pacientes, familiares y personas que se encontraban en los alrededores del nosocomio, al surgir versiones sobre un posible incendio dentro del inmueble, al medio día de este lunes.
La situación provocó incertidumbre durante varios minutos, ya que desde el exterior era visible una columna de humo que salía de una de las áreas del hospital, lo que llevó a algunos ciudadanos a temer que se tratara de una emergencia.
Sin embargo, personal de la propia institución explicó que en ningún momento existió riesgo para los pacientes ni para los trabajadores, ya que el humo provenía de una caldera que forma parte del sistema utilizado para la generación de vapor, indispensable para diversas labores internas, principalmente en el área de cocina.
De acuerdo con la explicación proporcionada, el equipo funciona mediante gas y, al momento de encenderse cuando se encuentra frío, emite una cantidad considerable de humo durante unos instantes, de manera similar a lo que ocurre con un motor diésel al arrancar. Una vez que la caldera alcanza su funcionamiento normal, la emisión desaparece por completo.
Asimismo, se detalló que en ocasiones la acumulación de hollín o la necesidad de mantenimiento en los quemadores puede provocar que el humo sea más visible durante el arranque, aunque esto no representa un peligro ni una falla grave en el sistema.
Testigos señalaron que la humareda fue breve y desapareció pocos minutos después, confirmando lo explicado por el personal de la clínica. También se precisó que otra de las salidas visibles corresponde a la planta de emergencia, la cual únicamente entra en operación cuando se presenta una interrupción total del suministro eléctrico.
Las autoridades del hospital reiteraron que no se registró ningún incendio ni situación de riesgo, por lo que la atención médica continuó desarrollándose con normalidad.
El incidente quedó únicamente como una falsa alarma y psicosis, derivada de la interpretación errónea del humo generado durante el encendido de la caldera, situación que suele repetirse ocasionalmente como parte de la operación habitual del equipo.









