Culiacán, Sin.- Durante la sesión en la que se aprobó la designación de Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora sustituta, la diputada del PRI, Paola Gárate Valenzuela, centró su posicionamiento en la necesidad de abrir una investigación formal y exhaustiva sobre los señalamientos contra el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Desde tribuna, la legisladora sostuvo que la separación del cargo no resuelve la crisis que enfrenta Sinaloa, al advertir que se trata de un paso que debe ir acompañado de acciones legales concretas. “La licencia no limpia nada, no absuelve a nadie”, afirmó.
Gárate Valenzuela señaló que el momento que vive el estado obliga a las instituciones a actuar con responsabilidad, por lo que insistió en que se debe garantizar un proceso de investigación serio, transparente y sin interferencias.
En su intervención, subrayó que la exigencia ciudadana no se limita a la salida del mandatario, sino a conocer la verdad y deslindar responsabilidades. Indicó que las autoridades deben colaborar con las instancias correspondientes y evitar cualquier intento de encubrimiento.
Asimismo, advirtió que el Congreso no puede limitarse a dar trámite a la licencia, sino que debe asumir una postura clara frente a los hechos. Reiteró que permitir que la situación se quede en el ámbito político representaría un riesgo de impunidad.
La diputada también hizo énfasis en que el relevo en el Ejecutivo estatal no debe interpretarse como una solución definitiva, al considerar que la crisis requiere decisiones de fondo que permitan recuperar la confianza en las instituciones.
Finalmente, llamó a que el proceso se conduzca con transparencia y apego a la ley. “Lo que Sinaloa exige es una investigación a fondo, responsabilidades claras y garantías de que no habrá impunidad”, concluyó.









