Culiacán, Sin.- La colocación de una corona fúnebre en el domicilio de la diputada local Paola Gárate constituye un hecho sumamente grave que no puede ser normalizado por nuestra sociedad. Este tipo de actos pueden interpretarse como una amenaza e intimidación contra una representante popular y exdirigente partidista.
Desde el PRI Culiacán condenamos enérgicamente cualquier acto de violencia, intimidación o persecución política. Exigimos a las autoridades de los tres órdenes de gobierno que investiguen estos hechos y garanticen la seguridad e integridad de Paola Gárate y de todas las personas que participan en la vida pública de nuestro estado.
Hacemos un llamado a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, así como a las autoridades Geraldine Bonilla y Miriam Ramos además de otras autoridades competentes, para que actúen con prontitud y responsabilidad ante estos acontecimientos.
Si algo llegara a ocurrir contra la integridad física de nuestra diputada, la sociedad sinaloense tendría derecho a exigir explicaciones sobre si las autoridades actuaron oportunamente para prevenir cualquier agresión.
La violencia política jamás debe sustituir al debate democrático. Sinaloa merece instituciones que protejan la libertad, la pluralidad y la seguridad de todas y todos.









