Ciudad de México.- Bajo el lema “Los mineros estamos de luto”, integrantes del gremio minero y diversas organizaciones civiles han convocado a movilizaciones pacíficas en varios estados del país para el próximo sábado 14 de febrero a las 11:00 horas.
El objetivo primordial de estas marchas es rendir homenaje a sus compañeros fallecidos y exigir justicia tras la privación ilegal de la libertad de diez mineros en Concordia, Sinaloa, de los cuales cinco ya han sido localizados sin vida.
Los mineros desaparecieron el pasado 23 de enero. Tras una intensa búsqueda que involucró a más de mil elementos de seguridad, el domingo pasado se localizó una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, en Concordia, Sinaloa. Hasta la fecha, cinco víctimas han sido plenamente identificadas por sus familiares, mientras que cinco más permanecen en proceso de identificación.
Estas movilizaciones no solo buscan recordar a los fallecidos, sino también actuar como un ejercicio de solidaridad y exigencia de seguridad para todas las personas desaparecidas en el sector.
¿Dónde serán las movilizaciones?
- Sonora: la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México AC (AIMMGM), delegación Sonora, convoca a una marcha que partirá desde sus oficinas en la calle Guadalupe Victoria y Tabasco hacia la Catedral de Hermosillo. Se ha solicitado a los participantes asistir con casco y camisa blanca.
- Zacatecas: la comunidad minera y la ciudadanía se reunirán en el edificio de Ingeniería Civil de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) para marchar hacia la Plaza de Armas. Cabe destacar que dos de las víctimas eran originarias de este estado.
- Chihuahua: el punto de reunión será la Glorieta de Pancho Villa, desde donde el contingente avanzará por la Avenida Universidad hasta llegar a la Plaza del Ángel.

Violencia pega al sector minero
Contexto: la minería en Sinaloa se ha desarrollado durante años en un entorno marcado por la violencia, la presión criminal y profundas afectaciones sociales en comunidades serranas. Aunque se trata de una actividad estratégica para la economía del estado, diversos episodios han encendido alertas sobre la seguridad de trabajadores y empresas, especialmente en municipios con tradición extractiva.
La Silla Rota publicó el martes 10 de febrero que la violencia ha tenido consecuencias directas en la operación minera. Al menos ocho minas han cerrado en Sinaloa a causa de la inseguridad —seis en Concordia y dos en Cosalá—, lo que ha dejado sin empleo a más de mil 600 personas, de acuerdo con datos de la Cámara Minera de México (Camimex).
El organismo ha advertido que estas condiciones representan un riesgo creciente para la continuidad de las operaciones y para la estabilidad laboral en regiones donde la minería es uno de los principales motores económicos. El impacto se extiende a las economías locales que dependen de la cadena de servicios vinculada a la actividad extractiva, como transporte, alimentación, seguridad y mantenimiento.
Uno de los episodios más significativos ocurrió en abril de 2015, cuando un grupo armado robó concentrado con alrededor de siete mil onzas de oro —valuado en aproximadamente 8.4 millones de dólares— de la mina El Gallo 1, en Mocorito, según informó la empresa canadiense McEwen Mining.
A ello se suma el desplazamiento interno documentado en comunidades serranas de Sinaloa, donde la violencia ha obligado a familias a abandonar sus hogares, alterando la vida comunitaria y la ocupación del territorio.
Con información de La Silla Rota







