Salvador Alvarado, Sin.- La síndica procuradora de Salvador Alvarado, Paulina Saiz Aguilar, informó que los primeros dos meses del trabajo más intenso se dieron de baja más de 100 activos, y actualmente la cifra total se acerca a los 300, incluyendo automóviles que ya estaban fuera de servicio pero permanecían en talleres sin poder ser retirados por falta de validación de auditoría.
Indicó que una primera remesa de 11 unidades dadas de baja el año pasado ya pudo ser retirada y vendida como fierro viejo, siguiendo el procedimiento correspondiente. Este año, añadió, otros activos serán revisados por la auditoría para continuar con el proceso.
Saiz Aguilar destacó que el avance ha sido “muy, muy significativo”, ya que se ha logrado reducir considerablemente la brecha entre lo que físicamente existe y lo que permanecía dado de alta en el sistema. Señaló que había un volumen importante de activos obsoletos que, aunque ya no estaban en servicio, continuaban registrados administrativamente.
Comentó que el proceso de depuración de bienes municipales es un trabajo que no se puede resolver en el corto plazo, debido a los procedimientos de auditoría que deben cumplirse antes de concretar cualquier baja definitiva.
Explicó que actualmente todas las bajas que se reciben deben esperar a ser revisadas por la auditoría, por lo que no pueden deshacerse de los bienes hasta el siguiente año fiscal. Además, reconoció que el municipio enfrenta limitaciones de espacio en bodegas para resguardar los activos en proceso de revisión.
La funcionaria reconoció que aún quedan bienes pendientes por dar de baja, pero el objetivo es claro: mantener únicamente vehículos en funcionamiento, reparar los que aún tengan compostura y deshacerse de aquellos que ya no sirvan.
En cuanto a los ingresos generados por estas ventas, aclaró que no representan montos significativos, debido a que los bienes perdieron su valor con el paso del tiempo. No obstante, subrayó que la prioridad es regularizar administrativamente el inventario municipal y que cualquier recurso que ingrese a las arcas del municipio representa una ventaja.









