Guasave, Sin.– El 80 por ciento del agua captada en las presas de Sinaloa se destina al uso agrícola, lo que representa un reto importante en el contexto del estrés hídrico que enfrenta la entidad, señaló Juan de Dios Peña Tamayo.
El cofundador de Fábricas de Agua Centro Sinaloense, participó en una charla de Foro Talks titulada “El agua como factor de competitividad: decisiones frente al estrés hídrico”, Peña Tamayo destacó que, aunque en algunos años se logra captar agua en las presas, esta se agota rápidamente debido a su uso intensivo y a la falta de cultura de cuidado del recurso.
El especialista subrayó que esta situación requiere la participación de productores, módulos de riego, así como de instancias como la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Agricultura, para impulsar modelos más eficientes en el uso del agua.
Asimismo, advirtió que el problema del desabasto no solo responde a la gestión del recurso, sino también a factores como el cambio climático, la reducción de lluvias y la deforestación, lo que impide la adecuada recarga de los mantos freáticos.
“La realidad es que el ochenta por ciento de lo que se almacena en las presas se viene al sistema de riego, y se consume acá, y hay mucho que hacer en eso, pero eso ya es, corresponde a los productores y a los módulos de riego y a la Comisión Nacional de Agua, a la Secretaría de Agricultura, por supuesto, apoyar modelos que mejoren la eficiencia del agua, tanto a nivel parcela como conducción, porque en la conducción se pierde”, explicó.
Peña Tamaño indicó que desde su organización trabajan desde hace más de 16 años en la restauración de cuencas hidrológicas en la zona serrana de Culiacán, enfocándose en tres ejes: la reforestación con árboles nativos —con más de 2.2 millones sembrados—, la construcción de presas filtrantes para favorecer la infiltración del agua y la educación ambiental en comunidades.
Finalmente, consideró que, si bien existen estrategias como la estimulación de lluvias, es necesario fortalecer acciones integrales que generen resultados a largo plazo frente a la crisis hídrica que impacta principalmente al sector agrícola en Sinaloa.









