Los Mochis, Sin.- Las calles que dieron origen a la ciudad de Los Mochis, donde años atrás rebosaban por el bullicio, los saludos de la gente y los comercios llenos de clientela, hoy resienten el paso del tiempo y enfrentan la realidad de un centro histórico con fachadas deterioradas, locales vacíos y flujos de personas cada vez menor debido a las plazas y centros comerciales que han dejado en el rezago el primer cuadro de la ciudad.
Así lo expuso el Presidente de la Unión de Comerciantes en Ahome, Don Julián López, quien expresó que a pesar de que los años siguen pasando, el centro histórico de Los Mochis sigue quedando obsoleto con los mismos edificios viejos y las mismas estructuras deterioradas, donde es necesario y urgente hacer alianzas entre los mismos comerciantes para poder impulsar proyectos de mejora urbana que permitan recuperar la imagen del centro histórico y con eso avivar el flujo de visitantes y compradores.
«Yo creo que principalmente tendríamos que organizarnos, hace falta la unión del comerciante para tener un acercamiento con las autoridades que nos puedan apoyar en el tema del centro histórico, mientras embellezcamos el centro histórico y hagamos conciencia en todo lo que tenga que ver la mejoría para la sociedad, pudiéramos atraer de nueva cuenta los clientes pero principalmente es unirnos que hasta el momento es lo más complicado, la unión del comerciante para recuperar el centro histórico y recuperar el comercio que en años anteriores fue muchísimo mejor’’.
Y es que a pesar de que en el cuadro de la ciudad se han impulsado proyectos como el de la Zona 30, los comerciantes destacaron que hace falta construir un centro atractivo, vistoso y dinámico que le devuelva la vida al corazón de Los Mochis y la gente vuelva con gusto a realizar sus compras.
‘’Es un problema que se ha venido detectando, aquí falta esa unión para poder juntos mejorar nuestras áreas, nuestros edificios y juntos con el ayuntamiento, podríamos mejorar todavía el centro comercial de Ahome, que viene siendo la parte histórica para que la sociedad vuelva, se sienta cómoda, segura, ese entusiasmo, que vuelva a ser el Mochis de hace unos años donde circulaba con mucho gusto aquellas personas y daba gusto ver la mercancía’’.
Y es que para quienes han trabajado toda su vida en el centro, el deterioro no solo es visible sino también emocional, ya que recuerdan con nostalgia la época en la que caminar por la Zaragoza era sinónimo de convivencia y tradición.
Entre los mismos comerciantes coincidieron que rescatar el centro histórico de la ciudad no solo se trata de pintar las fachadas sino de crear programas o actividades atractivas que llamen la atención de la ciudadanía y se acerquen nuevamente al origen de la ciudad, que regrese el Mochis de antes y se reactive no solo la economía local sino también la tradición de caminar y pasear por el centro de la ciudad.









