Los Mochis, Sin.- Este día miércoles, desde las 7 de la mañana, decenas y cientos de fieles católicos en Los Mochis comenzaron a llegar a las parroquias y santuarios de la ciudad para participar en la imposición de ceniza, dando inicio a los tiempos litúrgicos de la cuaresma previo a la llegada de la Semana Santa.
El sacerdote del Santuario de Nuestra Virgen de Guadalupe, Jesús Ramos Ibarra, comentó que desde la apertura de la parroquia no se hicieron esperar los primeros feligreses para imponer ceniza antes de acudir a sus trabajos e iniciar con la preparación espiritual, que es uno de los momentos más importantes del calendario cristiano.
‘’Estamos iniciándolo de esta manera, en el santuario la participación de la gente desde las 7 de la mañana, ahí está la afluencia de personas y hasta las 9 de la noche que terminaremos en el santuario, ya celebramos a las 7, nos queda a las 12 y a las 6 de la tarde y todo este tiempo será de imposición de ceniza, de reflexión’’.
Respecto al significado de la cenizas, el padre Jesús Ramos comentó que es el símbolo de la palabra de Dios ‘’Polvo eres y polvo volverás’’, como un recordatorio de que nuestro paso por la vida es finito, es por ello que la Cuaresma llega como un espacio de reflexión, conversión y reconciliación con la fe y con Dios.
‘’La ceniza es signo de recordarnos ‘’Polvo eres y polvo volverás, cristiano eres finito pero hay alguien que es infinito que es el Señor’’ y está llamado a la eternidad, aquí los esperamos durante todo el día, sea para la Santa Misa y para la imposición de ceniza, disfruten este momento, déjense tiempo para ustedes, para la oración’’.
A pesar de que los adultos mayores son los que han acudido con más frecuencia durante el día, el padre Jesús Ramos comentó que los niños y jóvenes acuden regularmente después de mediodía, una vez que salen de clases, sin embargo, mencionó que esta tradición católica sigue viva incluso en las nuevas generaciones.
Por último, el párroco informó a la población que las puertas del templo estarán abiertas hasta las 9 de la noche, con celebraciones eucarísticas en punto de las 7 de la tarde.












