Los Mochis, Sin.- Lo que para algunos fue una celebración de fin de año, para cientos de familias y rescatistas en Ahome se convirtió en una pesadilla por las masivas desapariciones y atropellamientos de perritos y gatitos que resultaron afectados por el uso desmedido de la pirotecnia durante los festejos navideños y por fin de año.
La señora Thony Moyte, activista y defensora animal de Los Mochis se dijo desconcertada por esta situación que más allá de disminuir sigue en aumento en la ciudad de Los Mochis, ya que en estas últimas semanas se registraron poco más de 200 perros y gatos extraviados y docenas de ellos víctimas de atropellamientos debido a que salían despavoridos por el estruendo del ruido.
“Demasiado, quisiéramos que fueran menos pero fueron demasiados los perritos extraviados, tanto los gatos como los perros, todo tipo de animal, llevo atendidos 5 casos de perritos atropellados, quebrados, fracturados y los que faltan, el 24, el 31 en la noche correteando perritos por aquí y por allá».
Y es que a pesar de los operativos de seguridad contra la pirotecnia que se ejercieron en el municipio de Ahome, animalistas señalaron que no fueron suficientes para disminuir el uso de estos artefactos peligrosos que no solamente dañan a los animales sino también a niños con espectro autista, así como a los menores y adultos que resultaron lesionados por el uso de la pólvora.
Es por ello que una vez más, hacen conciencia a la ciudadanía para que reflexionen sobre el uso de pirotecnia y las afectaciones severas que dejan en las familias y que muchas veces terminan en desgracia, así como el llamado a las autoridades municipales y estatales para que pongan mano dura en los operativos y con castigos ejemplares para que esta situación vaya disminuyéndose.
“Sería de mucha ayuda concientizar a la ciudadanía con mucho tiempo y principalmente pedirle a nuestros gobernantes mano dura para la gente que hace ese tipo de negocios, vender y traer pirotecnia, prohibirla definitivamente, los permisos”.
En este lamentable panorama, los defensores de animales señalan que la solución definitiva es el cambio cultural y de conciencia, donde ya no se inculque el gusto por la pirotecnia a los menores y al mismo tiempo que concienticen con anticipación sobre el uso de los explosivos, hacer más empatía con los que no tienen voz y hacer la diferencia para que las festividades no se vean envueltas en tragedia.








