Mocorito, Sin.– Tras asumir nuevamente la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Mocorito, Renato Quiñónez aseguró que las observaciones realizadas durante su anterior gestión no obedecen a actos de corrupción, sino a un error administrativo derivado de la falta de notificación ante la instancia estatal correspondiente.
En entrevista, el funcionario agradeció la confianza del presidente municipal, y afirmó que regresa al cargo “con mucha responsabilidad y con muchas ganas de trabajar”, reiterando que su prioridad será apegarse estrictamente a la normatividad y fortalecer los proyectos para el municipio.
Quiñónez negó que haya habido alguna acusación personal ya que el tema fue atendido en su momento ante la Auditoría Superior de la Federación, instancia donde —dijo— se comprobó que los recursos fueron debidamente reintegrados a la Tesorería de la Federación.
“El detalle fue que no se enteró formalmente a la Auditoría Superior del Estado que ya estaba subsanado. Fue un tema administrativo, un procedimiento que no se notificó, pero el recurso ya se había regresado. Nunca hubo requerimiento personal hacia mí porque todo estaba solventado”, sostuvo.
Reconoció que el cierre de ejercicio fiscal suele ser complejo y que, en ese proceso, no se notificó a la autoridad estatal, lo que generó la observación. Sin embargo, insistió en que las cuentas fueron aclaradas y que siempre atendió los llamados de las instancias fiscalizadoras.
Sobre los cuestionamientos recientes en torno a proyectos y al manejo del patrimonio histórico, el nuevo director indicó que realizará una revisión puntual durante el proceso de entrega-recepción y que trabajará de la mano con las autoridades normativas para garantizar que las obras se desarrollen conforme a la ley y respetando los monumentos históricos.
“Venimos a trabajar, a revisar lo que haya que revisar y a subsanar lo que sea necesario. La intención es que sigan llegando recursos para embellecer nuestro municipio”, expresó.
Quiñónez reiteró que asume nuevamente la responsabilidad “con la frente en alto” y afirmó que la experiencia pasada deja aprendizaje para evitar que situaciones administrativas vuelvan a generar señalamientos en el futuro.









