Ciudad de México.- Un eclipse lunar total dejó este martes una ‘Luna de sangre’ que será visible durante aproximadamente una hora desde el este de Asia hasta América central y del norte.
En Tokio, sobre las 20:00 hora local la ‘Luna de sangre’ apenas era visible debido a las nubes que han cubierto el cielo durante todo el día.
Además de en Japón, el fenómeno puede observarse en Australia, en todo el Pacífico y en América central y del norte (donde es martes de madrugada), y en algunos puntos del oeste de Sudamérica.
En Asia central y la mayor parte de Sudamérica solo se observará un eclipse parcial, mientras que el fenómeno no será visible desde África ni Europa, detalló la NASA en su página web.
Un eclipse lunar se produce cuando la Luna atraviesa la sombra de la Tierra, bloqueando la luz del Sol que la ilumina. Cuando es total, como el de hoy, el satélite no queda completamente oscuro, sino que adquiere un tono rojo, debido a que parte de la luz solar es desviada por la atmósfera terrestre.
Todo el proceso se puede observar a simple vista y no requiere instrumentos especiales.
Así se vivió el ESPECTACULAR ECLIPSE y la Luna de Sangre en México
Durante la madrugada de este 3 de marzo, mientras la mayoría estábamos durmiendo, la Tierra proyectó su sombra sobre la Luna y la transformó en un disco cobrizo suspendido en el cielo, tal y como lo describió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El eclipse total de Luna que fue visible en la República Mexicana, es un fenómeno astronómico que no requiere telescopios ni filtros especiales: basta con mirar hacia arriba antes del amanecer pues ocurre todavía a estas horas, en lo último que podremos ver de este eclipse y también de la llamada Luna de Sangre.
La totalidad del eclipse lunar tuvo lugar en el transcurso de la madrugada, ofreciendo un espectáculo que se prolongará hasta las 08:23 de la mañana.
¿Qué ocurre durante un eclipse total?
Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna.
Nuestro planeta proyecta dos regiones de sombra: la penumbra, más tenue, y la umbra, oscura y definida. Cuando la Luna atraviesa por completo la umbra, el eclipse se vuelve total
A través de su gaceta, la UNAM explica que la Luna en sí no desaparece, por el contrario, adquiere un tono rojizo. Este fenómeno se debe a que la atmósfera terrestre filtra la luz solar: dispersa las longitudes de onda azules y permite que la luz roja — la misma que enrojece los atardeceres— se refracte y alcance la superficie lunar.
«En otras palabras», dice la Máxima Casa de Estudios, «durante un eclipse total, la Luna está iluminada por todos los amaneceres y atardeceres del planeta al mismo tiempo. El eclipse fue visible en todo el territorio nacional, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Con información de El Heraldo de México y el Sol de Torreón









