26 mil enfermos renales murieron por Covid-19 mientras esperaban un trasplante

Ciudad de México.- Durante el 2020 hubo una disminución del 70 por ciento en los procedimientos de trasplante de riñón en México, en comparación con todos los trasplantes del 2019, durante ese año se registraron mil 088 trasplantes de donador vivo y 516 de donador fallecido, mientras que en el tercer trimestre del 2020 sólo se registraron 17 de donador vivo y 19 de donador fallecido, debido a que el Covid-19 provocó que los programas de trasplante en los hospitales de país se detuvieran, informó Carlos Alejandro Castro Sánchez

El presidente ejecutivo de la Asociación ALE IAP reveló que durante el 2020, 26 mil enfermos renales murieron después de padecer Covid-19, y se convirtieron en el segundo grupo de mayor vulnerabilidad al virus SARS-COV-2, sólo después de los diabéticos; sin embargo, la espera de un trasplante también provocó la defunción de pacientes que ya tenían más de dos años en lista de espera; un candidato a trasplante de riñón tiene una esperanza de vida de entre 4 y 5 años con programas de hemodiálisis de calidad, pero para otros órganos como el pulmón no hay lista de espera.

Indicó que las afectaciones severas causadas por el Covid-19 han provocado que muchas personas vean una esperanza de vida en el trasplante de pulmón, un procedimiento más complicado que el trasplante de hígado y que en México sólo se realiza en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, pero que actualmente sólo atiende pacientes afectados por la pandemia, el hospital universitario de Nuevo León y el hospital San José del Tecnológico de Monterrey, pero la falta de donantes de pulmón no permiten realizar los procedimientos.

Detalló que el Covid-19 ha disminuido la intención de la ciudadanía de convertirse en donador, ahora todos están pensando en la aplicación de la vacuna, sumado a la poca cultura de la donación de órganos, que provoca que incluso cuando el fallecido decida convertirse donador en muchos casos los familiares se resisten.

Otro factor de exclusión es el Covid-19, quien haya padecido o padezca Covid-19 no puede convertirse en donador por que tienen que priorizarse la salud del órgano, del paciente receptor y del personal médico que lo atiende.

El presidente ejecutivo de la Asociación ALE IAP aseguró que tienen que fortalecerse las políticas públicas avanzar en los programas de trasplante; en Sinaloa dejaron de realizarse estos procedimientos pero aunque se tenga la infraestructura, la tecnología y la técnica médica, si no existen órganos no podrán seguirse salvando vidas.

 

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