Ahora que subió la gasolina Premium, ¿le pasa algo a mi carro si cambio a Magna o si las combino?

La gasolina Premium aumentó su precio esta semana y en algunos establecimientos dentro de la República Mexicana se vende hasta en 22.30 pesos por litro, informó Surit Berenice Romero Domínguez, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

La funcionaria, al presentar los resultados del estudio “Quién es quién en los precios de la gasolina”, indicó que el precio promedio a nivel nacional de la gasolina regular fue de 20.52 pesos por litro, la Premium de 22.30 pesos por litro y el Diesel por 21.66 pesos por litro.

Una solución podría ser cambiar de gasolina para ahorrar unos pesos, pero esta no es la opción adecuada; en El Heraldo de México te explicamos la razón.

Todo empieza por el octanaje

Una de las grandes diferencias en la gasolina es el número de octanaje. Este representa la capacidad del combustible de tener una combustión más uniforme, según un artículo de Bardahl.

La combustión se logra a través de la compresión. En los autos, el pistón sube y comprime la mezcla, mientras que la temperatura del combustible incrementa hasta llegar a un punto que podría incluso explotar por su cuenta.

Otro artículo de Ford señala que entre menos octanaje, la gasolina es más explosiva. Un ejemplo es el diésel, que tiene tan poco octanaje que no necesariamente precisan de la chispa de una bujía para explotar.

La Secretaria de Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México, informa que la gasolina Magna, para que cumpla con el valor establecido por la normatividad ambiental, mínimo debe de ser de 87 octanos. La Premium es de 91 octanos y el Diésel 45 cetanos.

Entonces, ¿qué pasa si llenas el tanque con otra gasolina?

La empresa de autos mencionada explica que no existen consecuencias negativas visibles inmediatas. Sin embargo, mezclar gasolina Magna y Premium perjudica el ciclo de combustión a largo plazo.

A su vez, la empresa de aceites y aditivos apunta que si ponemos Magna a un auto que requiere combustible de 92 octanos, comenzará a explotar cuando el pistón sube, sin que haya hecho todo el recorrido.

Esto provocará un esfuerzo innecesario sobre los pistones, las bielas e incluso el cigüeñal. Por lo tanto, terminará por aflojar las piezas y las juntas, lo que resultará en un ruido molesto y una pérdida de potencia en el motor.

En cambio, si ponemos Premium a un auto que requiere combustible de menor octanaje, no dará más potencia al motor. “Tener una combustión más uniforme ayuda al rendimiento del combustible, el cual se debe medir en kilómetros recorridos por litro”, menciona el artículo.

¿Y si le pongo Diésel?

Si tienes un vehículo de gasolina, cambiar a Diésel es la peor opción. Dado que este es un combustible de poco octanaje y altamente explosivo, el auto se detendría al poco tiempo si es que llega a arrancar.

Del mismo modo, si echas gasolina a un auto diésel arrancará. No obstante, hará tirones y se detendrá. En ambos casos, tendrás que acudir al mecánico para que haga las composturas adecuadas.

Con información de El Heraldo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: