Bacteria de la PESTE NEGRA es encontrada en esqueleto de 5 mil años de antigüedad

Una de las bacterias más mortales de la historia, la peste negra, que en el Siglo XIV mató, según cálculos y modelos matemáticos, una cantidad de entre 80 a 200 millones de personas en Eurasia y África del Norte, ha sido descubierta en los restos de un esqueleto que data de hace 5 mil años.

Un grupo de especialistas encontró la peculiar cepa de la bacteria Yersinia pestis, la más antigua nunca antes encontrada sobre la peste negra, enfermedad que entre los años 1347 y 1353 encontró su punto más alto de contagio y muerte masiva.

La cepa fue encontrada en el esqueleto de un cazador o recolector que, según la datación, correspondería a un humano de hace 5 mil años de antigüedad.

Es más vieja de lo que se creía

Acorde a un análisis genético que se publicó en la revista Cell Reports, los investigadores afirman que la bacteria apareció 2 mil años antes de lo que se estimaba. De igual forma, señalaron que en ese momento, 3 mil años antes de Cristo, la bacteria era menos contagiosa y no tan mortal que su versión de la Edad Media, misma que arrasó con millones de personas en el Siglo XIV.

El director del laboratorio de ADN de la Universidad de Kiel en Alemania, Ben Krause-Kyora, indicó que consideran están muy cerca del origen de esa bacteria.

De igual forma, abundó que los restos óseos donde se halló la cepa de la bacteria, corresponden a un ser humano que en vida debió ser un cazador o recolector de semillas y frutos, mismo que tenía entre 20 y 30 años al momento de su muerte y que se le denominó RV 2039.

Muchos años con el secreto guardado

La zona donde se encontró, había sido excavada a finales del siglo XIX en la región Rinnukalns, hoy conocida como Letonia. Luego de esto, la misma zona fue nuevamente excavada en el año 2011, momento en que se localizaron y estudiaron cuatro esqueletos más enterrados ahí y de los que se analizó en busca de patógenos bacterianos y virales.

A pesar del éxito de la misión, los expertos consideran que la bacteria carece de varios genes.

“Lo que es más sorprendente es que en esta cepa temprana ya vemos más o menos el conjunto genético completo de la Yersinia pestis, y solo faltan unos pocos genes. Pero incluso un pequeño cambio en la configuración genética puede tener una influencia dramática en la virulencia”, explicó Krause-Kyora.

En específico, un gen faltante permitió que las pulgas fueran transmisores de la enfermedad y así propagar la plaga de forma pandémica, en una época donde no existían condiciones higiénicas o de salud para vivir aceptablemente.

Mil años de mutaciones

De esta forma, la bacteria evolucionó durante mil años, aproximadamente, tiempo en que adquirió todas las mutaciones que la llevaron a causar la peste negra. Tan es el caso, que los especialistas no creen que su esqueleto RV 2039 padeció en vida los síntomas de la peste negra como tal, e incluso, no fue hallada en los otros esqueletos, por lo que no estiman fuese tan contagiosa en ese instante.

De esta forma, la investigación puso en duda algunas afirmaciones históricas sobre la peste negra. La primera, que ésta se originó debido a la sobrepoblación en ciudades europeas y la poca o nula higiene que existía. De igual forma, se puso en duda que la bacteria Yersinia Pestis haya causado el declive de la población en el Neolítico.

Con información de El Heraldo…

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