Con cátedra y montaje teatral, Fito Arriaga luce magistral en diplomado

Culiacán, Sin.- Con una verdadera cátedra en torno a la historia del teatro universal hasta arribar a lo local, y que cerró con el montaje del monólogo “Marx en el Soho”, el maestro Rodolfo Arriaga Robles tuvo una maratónica participación el pasado sábado en la 14ª sesión del diplomado Arte y Patrimonio Cultural en Sinaloa, esta vez con el tema “Por los rumbos del teatro y la escenografía”.

Este diplomado es coordinado por la Facultad de Historia UAS y el Instituto Sinaloense de Cultura, y tiene como característica especial el combinar la cátedra con una muestra palpable, in situ, de lo expuesto, como sucedió en la referente a la gastronomía sinaloense que desembocó en una visita a una cocina tradicional en Cosalá, o la de patrimonio arquitectónico, por el Arq. Servando Rojo, que incluyó una salida a Mazatlán a analizar edificios representativos.

Tras la extensa y documentada exposición, los cerca de 50 participantes del Diplomado -que concluye en junio- admiraron a Arriaga en el montaje del monólogo “Marx en el Soho”, de Howard Zinn, en la que se contó con la presencia del director general del ISIC, Juan Salvador Avilés Ochoa.

Rodolfo Arriaga, actor y director de Teatro, director del Taller de Teatro de la UAS y autor del libro “De la demolición del teatro Apolo a la inauguración del teatro del IMSS: el teatro en Culiacán de 1951 a 1961”, hizo un recorrido por el teatro en Sinaloa en el siglo 20, que en sus primeras décadas, con la llegada del cinematógrafo, emprende una alternancia, y los teatros existentes Apolo en Culiacán y Rubio en Mazatlán- se adaptan como salas de cine, sin embargo, hacia mediados de ese siglo, surgen los cinemas en cada barrio y empiezan a abandonarse los teatros, mientras que los teatreros recorren la legua en las carpas.

Es así como llegan a Culiacán Caridad Bravo Adams, quien compone una obra de teatro dedicada a “Agustina Ramírez”, y doña Socorro Astol, que aquí echa raíces y en 1951 funda el grupo Teatro Experimental Sinaloa, con su esposo Manuel Sánchez Navarro, y ese mismo año, con Vicente Echavarría como director, surge el Teatro Universitario Sinaloense, mientras que en Mazatlán hacían lo propio Antonio Haas y Héctor Díaz, impulsado por los Concursos Regionales y Nacionales promovidos por el INBA.

Se refirió a la construcción de nuevos espacios escénicos como auditorios y los teatros del IMSS y, década por década, comentó la ideologización del teatro en los años 70, la llegada de Oscar Liera y la creación del grupo Apolo, el surgimiento de DIFOCUR, cuyo primer director del área de teatro fue Liera, pero renunció años después por diferencias con la directora Sandra Calderón.

Mencionó los grupos que surgieron en los años 70, como el José Revueltas, el Seminario de Actores, y la llegada del CLETA, una propuesta de la izquierda radical, hasta llegar al surgimiento del teatro regional con el regreso de Oscar Liera a Sinaloa en los ochenta, en torno a quien girará la vida teatral en Sinaloa esa década.

Liera fue invitado a ofrecer un taller de actuación al cual asistieron varios de los miembros principales de los grupos que operaban entonces y con quienes se armó el espectáculo “Salmodia para un día de cansancio”, y la experiencia fue decisiva para fundar el Taller de Teatro de la UAS -TATUAS- , con montajes como “La verdad sospechosa”, de Juan Ruiz de Alarcón; con la que asiste a la Muestra Nacional de Teatro en 1983 y es invitado a participar en el XI Festival Internacional Cervantino.

“En menos de un año obtiene logros que jamás había conseguido grupo teatral sinaloense alguno, y pese a la censura gubernamental y a la falta de espacios adecuados para presentarse, se dieron a la tarea de adaptar espacios en la Casa de la Cultura de la UAS”, dijo el expositor.

Fueron años en que, de la mano de Liera, importantes teatristas nacionales vinieron a dar cursos y talleres, y se montaron las más grandes obras de este autor mientras se recorría la mayoría de los estados del país.

Así mismo, impulsó el teatro regional como nunca, partiendo de la premisa de que había que hacer un teatro que tuviera que ver con nuestro acontecer cotidiano, con mitos y tradiciones, leyendas y personajes de nuestro entorno, a la vez que impulsa la creación de las Muestras Estatales de Teatro y Regional de Teatro del Noroeste, con la misma premisa, y de donde surgieron talentos como Cutberto López, Ángel Norzagaray, Fernando Rodríguez, Sergio Galindo, Daniel Serrano, y otros.

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