Derrame de aguas residuales no es un acto negligente: Japasa

Guamúchil, Sin.- En relación al tema de derrame de aguas residuales que caen en el río Mocorito, el Gerente General de Japasa, Enrique Román Cruz Gastélum, aclaró que el problema no se ha dejado de atender y se genera por complicaciones en el equipo de bombeo, mismo que se adquirió en la administración pasada y presenta defectos.

El funcionario municipal, detalló que la paramunicipal no se mantiene al margen de la situación y en lo que va del presente gobierno se han invertido alrededor de 300 mil pesos en reparaciones de las bombas, mismas que no tuvieron garantía al ser adquiridas y que al momento de presentar fallas desestabilizan el bombeo y provocan el desbordamiento de aguas negras en horario de mayor concentración.

“Son cuatro bombas que tenemos con las cuales bombeamos el agua residual hasta seis kilómetros de distancia a la laguna de oxidación, esto hace que las bombas estén trabajando fuertemente, desde que se creó la laguna no se pensó en la dimensión y la distancia para bombear el agua, esto fue en el año 94-96, de momento es más complicado y costoso cambiar de lugar la laguna de oxidación”, señaló.

Enrique Cruz, expuso que dentro de las acciones que se están emprendiendo para corregir el problema es que se están buscando alternativas para adquirir bombas con la capacidad adecuada para bombear el agua a la distancia que se requiere, indicó que de manera verbal ya ha tocado el tema con algunos regidores sobre el costo de los equipos que oscilan entre los 300 y 400 mil pesos cada una por lo que se requiere una inversión de más de un millón de pesos.

El gerente de la paramunicipal sugirió que la institución no cuenta con recursos para adquirir el equipo, sin embargo, está a la espera de las fichas técnicas y cotizaciones que han solicitado a diferentes proveedores para presentar el proyecto ante cabildo e iniciar a tocar puertas al gobierno del estado y Ceapas en la búsqueda del recurso para dar solución al tema con mecanismos que sean de calidad y no sufran desperfectos como las actuales.

Cruz Gastélum, indicó que el derrame de aguas residuales al río no es un hecho doloso ni negligente y lo menos que se quiere es contaminar, respecto al cobro que se presenta en el recibo de agua potable que los usuarios pagan, subrayó que el servicio se brinda al abastecer de agua potable y colectar las aguas residuales para su tratamiento; en este caso en particular, es una fracción de aguas negras la que se desborda, pero la mayor parte es bombeada al lugar indicado que es la laguna de oxidación.

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