El testamento político de AMLO

El testamento político de AMLO
Clases on line, carnaval presencial
Subidas y bajadas de la embajada

FRANCISCO CHIQUETE

EL presidente Andrésd Manuel López Obrador sabe cómo tener al país al pendiente de sus acciones, decisiones y hasta incidentes. Anteayer por ejemplo, sacudió a la nación con el anuncio de que fue ingresado a un hospital, explicado primero con un chequeo de rutina y luego con la práctica un cateterismo.
De la sorpresa de todos pasamos a la incredulidad de los escépticos y luego a la adhesión a toda costa de los seguidores, sin olvidar los reclamos a quienes tuvieron la osadía de cruzar los límites de la cortesía, subiendo y compartiendo memes jocosos o injuriosos sobre la salud del ejecutivo federal.
Lo más llamativo sin embargo fue el discurso posterior a su alta médica. En un video grabado en palacio nacional, López Obrador quiso dejar testimonio de su buen estado físico para disipar los rumores de que se hubiese tratado en realidad de una intervención mayor y por tanto de más riesgo.
Pero en esa compulsión por ir más allá, dio a conocer la preocupación que le embargaba ante este hecho, y reveló que tiene un testamento político que garantice la ejecución de los planes, proyectos y etapas que su gobierno tiene pendientes. Por supuesto que no reveló los términos de ese testamento y se congratuló, como todos, de que no será necesario aplicarlo, a juzgar por los resultados de la intervención médica.
¿Cómo considera López Obrador que debería ejecutarse la marcha del país hacia las metas de la cuarta transformación, si él falta? Seguramente no lo vamos a saber, pues con la presencia del líder máximo del movimiento, la sucesión presidencial será conducida como seguramente ya lo tiene previsto, sin la improvisación de aquella eventualidad.
La falta del titular del poder ejecutivo está prevista en nuestras leyes. Son claras las disposiciones, aunque poco conocidas. Un interino, una convocatoria a elecciones extraordinarias y adelante, pero el presidente no habla de eso, a pesar de que incluso bajo esos términos está garantizado que la sucesión inmediata y la formal serán con personajes de Morena, gracias a la mayoría que tiene en ambas cámaras.
Lo que el presidente deja ver es que incluso en un caso extremo, dejará instrucciones para que se siga su ruta, con los personajes, tonos y términos que él deje establecidos. Normalmente no me gustan las comparaciones que por descalificar se hacen con regímenes como el de Venezuela, el de Cuba y hasta Nicaragua, pero el parangón salta por si mismo: cuando Hugo Chávez sentía morir, tomó decisiones sobre la sucesión, a pesar de que exigía que lo salvaran. El problema es que Nicolás Maduro le salió más bueno para hablar con los pajaritos que para enfrentar las crisis económicas.
Si esa es la posición de López Obrador ante el riesgo de su propia desaparición física, ya pueden irse desengañando quienes creen que le pueden torcer la mano para que considere opciones distintas de las que ya se perfilan. Pocas esperanzas deja esto a >Ricardo Monreal y probablente al canciller Marcelo Ebrard.
LA TERQUEDAD SIN LÍMITE
Y LA IRRESPONSABILIDAD
Por dos ocasiones el gobernador ha decidido cancelar el regreso a clases presenciales. Como es un asunto muy sensible para el gobierno federal, Rubén Rocha Moya se garantiza la aquiescencia del centro y como todos los gobernadores en ese trance, se da plazos muy breves, pero lo hace. Y luego toma otras determinaciones como la de suspender el maratón de Culiacán, aun contra la voluntad del autárquico Jesús Estrada Ferreiro, alcalde culiche.
En cambio el presidente municipal de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez Torres, se mantiene empeñado en organizar su carnaval, contra viento y marea. Como ya hemos comentado, ante las presiones ofreció que la fiesta sólo se haría si Mazatlán en esas fechas se encuentra en semáforo verde. Pues ya tuvo una reculada, añadiendo el amarillo a su paleta de colores.
Por más que se haya dicho y repetido, hay que insistir en que el alcalde pone en riesgo la salud de la sociedad a la que debiera servir. Nadie duda de la importancia que tiene el sano movimiento económico de nuestras comunidades, pero hay límites que no pueden rebasarse. Lo entendieron los organizadores de los grandes carnavales de Río de Janeiro y de Sao Paulo, incluso de nuestro vecino Guaymas, pero no lo entiende el señor alcalde, quien parece gustar más de la fiesta que del cumplimiento de sus responsabilidades.
UNA EMBAJADA QUE
SE DABA A DESEAR
La designación de Quirino Ordaz Coppel como embajador de México en España, fue polémica desde el momento en que la anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador durante una mañanera realizada en Culiacán, el 11 de septiembre. La primera reacción fuerte fue del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, quien advirtió con una expulsión al entonces gobernador sinaloense, si aceptaba el cargo.
Pero el asunto empezó a ponerse dudoso conforme pasaban los días, después de terminado el periodo quirinista en nuestro estado, pues España no otorgaba el placet necesario para concretar ese proyecto.
Personajes del gobernante partido Morena empezaron a filtrar versiones que daban por hecho que el gobierno ibérico rechazaba la propuesta mexicana y hubo publicaciones periodísticas que adujeron actos de corrupción como si hubiese fuentes informativas específicas. Incluso en Sinaloa, donde se dio una transición tersa, empezaron a aparecer declaraciones hasta del propio gobernador, como buscando ayudar a descarrilar la embajada.
Evidentemente algo estaba pasando ahí, pero el más leve análisis establecía que la falta de respuesta tenía más que ver con las diferencias entre gobiernos, que con la personalidad de Quirino, pero especialmente en el estado, había muchos interesados en atizar la duda como venganza política, sin considerar que en realidad era a López Obrador a quien buleaban con la indiferencia española.
Finalmente hubo en España una respuesta favorable al exgobernador y ello acallará las versiones belicosas, que no se detuvieron ni siquiera durante la última defensa de López Obrador en la Mañanera.
Tenga usted por seguro que el primer visitante ilustre que Quirino reciba de por estos lares será el alcalde Benítez Torres, que alguna excusa encontrará para reponer lel viaje que no pudo hacer a la reciente edición de la Feria Internacional de Turismo, en Madrid. Al cabo dinero hay para eso.

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