Festejos del Conti, el corazón de la cultura Yoreme

San Miguel Zapotitlán, Sin.- Cada año, desde que inicia la Cuaresma, en el norte de Sinaloa y sur de Sonora comienzan a resonar a diestra y siniestra las sonajas, los tenábaris y el zapateo de los llamados “judíos”, hombres que orgullosamente recorren largas distancias portando sus trajes de manta y máscaras de las más variadas formas y colores.

El corazón del Conti en Ahome radica en el pueblo de San Miguel Zapotitlán, donde los hombres enfundados en sus ropas tradicionales realizan una procesión, saliendo desde lo alto del cerro y culminando en el centro ceremonial del pueblo, una tradición que ha pasado de generación en generación durante los últimos 400 años, tal como lo explica el líder indígena Cecilio Galaviz Valenzuela.

Pero, ¿Por qué las máscaras, los colores, las danzas? A pesar de que muchos niños llegaron a tenerle miedo a los judíos, los atavíos e instrumentos tienen un trasfondo muy significativo, y son ellos mismos, los también llamados fariseos o matachines, quienes conocen mejor que nadie el origen de la tradición, pues la gran mayoría ha participado en el ritual durante la mayor parte de su vida, ya sea por herencia de sus antepasados o bien, en cumplimiento de alguna manda.

Ha sido tal la trascendencia de esta celebración Yoreme, que cada vez más curiosos de todas partes del estado y del país asisten para presenciar esta amalgama de cultura, música y color.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: