¡Joven deportista narra su drama y exige justicia!

Los Mochis, Sin.- Soy Arely Márquez, hija de unos padres a quienes amo y agradezco enormemente el amor inmensurable que me tienen, hermana de dos grandes hombres quienes se han forjado por el camino del bien y, además, una amiga y compañera de cientos de personas en quienes considero he podido contribuir de alguna u otra manera en su crecimiento personal y profesional, y que, sin duda, me han retribuido en ese crecimiento mutuo ya que también son parte de mi formación.

El ser independiente, trabajadora, disciplinada y fiel creyente del poder de la mujer, me ha llevado por un camino en constante aprendizaje y superación en el área profesional mismo que comparto y equilibro con la práctica deportiva, el “running”.

El pasado 10 de julio fui víctima de un acto de cobardía, premeditación y dolo; no considero que haya sido un atentado ‘personal’ ya que en mi vida me he conducido con plena rectitud y respeto, por lo que no tengo enemistades ni personas que, creo, piensen dañarme en estas dimensiones.

Y digo que es un acto de cobardía, porque una persona cobarde es quien, sin consideración alguna, sin pensar en el daño profundo físico, emocional, familiar, de salud y económico que pueden causar; se ensaña con personas inocentes que lo único que buscan es bienestar, y la mejor forma para mostrarle al mundo que aún hay gente buena que le puede aportar a esta sociedad un mensaje a través del deporte.

Espero que esto llegue a ti, al o la cobarde que conducía por la Mochis-Topo, alrededor de las 6:15 am, en una JEEP RUBICON NEGRA DE RECIENTE MODELO, y que invadiste el acotamiento por donde diariamente circulan deportistas y trabajadores que ningún daño le ocasionan a nadie, a diferencia tuya que me golpeaste, golpeaste a mi familia, golpeaste a mis amigos y golpeaste a una comunidad de deportistas que ESTÁ HARTA, TRISTE y CANSADA de no poder salir a practicar un deporte de manera tranquila y sin temor alguno.

Afortunada y desafortunadamente fui en esta ocasión; digo “afortunada” porque gracias al distanciamiento que tuve en ese momento de mi grupo, se evitó una tragedia mayor; pero a la vez “desafortunada” porque me has dado en lo más sensible e intocable para cualquier persona, que es perder momentáneamente la capacidad de ser independiente y luchar por sus objetivos y metas. Aunque permíteme decirte: no me verás jamás vencida, ni hoy ni mañana; contrario a ti, yo no huiré, daré la cara a la situación y con mucha responsabilidad y paciencia saldré de esta como he salido de muchas otras situaciones y cada vez más fortalecida.

Lo único que te deseo es que la paz llegue pronto a tu vida, que analices, que concientices y que recapacites sobre el rumbo que estás llevando, hay miles de familias que esperan en sus casas cuando una persona sale de ella por cualquier motivo.

Y a nuestras autoridades, les pido que por favor evalúen sus compromisos y responsabilidades con la sociedad, nada puede ir más allá ni ser más importante que la seguridad e integridad de la gente que lucha y se esfuerza día con día.

#NiUnDeportistaMas
#niundeportistaatropelladomas

 

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