Lactancia materna, primordial para el sano desarrollo del bebé: IMSS

Ciudad de México.- La leche materna es el nutriente ideal para el recién nacido, que asegura un crecimiento y desarrollo óptimos, física y emocionalmente; por ello, la Oficina de Representación en Sinaloa, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantiene la permanente difusión, con distintas actividades en sus unidades médicas y hospitalarias, dirigido a las madres de familia para que en la etapa de lactancia se refuercen las defensas del bebé.

El director del Hospital General de Zona (HGZ) No. 28, en Costa Rica, certificado como Hospital Amigo del Niño y de la Niña, Juan Carlos Maya Chavarría, indicó que la lactancia materna se convierte en el primer escudo de protección para el recién nacido, ya que aporta anticuerpos de la madre que refuerzan su sistema inmunológico.

Hizo hincapié en que al lactar, se le brindan al bebé sustancias imprescindibles para su desarrollo íntegro; además, tiene un efecto positivo en la autoestima de la madre.

En el marco de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, Maya Chavarría indicó que la leche materna es rica en vitaminas A, B12, C y E, con sustancias únicas, como la proteína leptina, encargada de regular al organismo e indicar la cantidad de comida que necesita el cuerpo sin excederse.

El médico detalló que uno de los efectos más benéficos de la lactancia materna es la comunicación psico-afectiva con el bebé, que favorece su desarrollo intelectual y emocional, lo que se traduce en la madre en una experiencia única e inolvidable.

La leche materna, explicó el galeno, otorga al bebé proteínas, lípidos, vitaminas y ácidos grasos esenciales para el desarrollo del ser humano. Ayuda también a la formación del cerebro y de los sistemas visual y auditivo, por los nutrientes que contiene.

Señaló que en lo que se refiere a las defensas, la lactancia materna protege al bebé de muchas infecciones, sobre todo de los aparatos digestivo y respiratorio, por medio de las inmunoglobulinas secretorias, de ahí la importancia de suministrarse de manera única durante los primeros seis meses de vida, y de manera complementaria hasta los dos años.

Sugirió a las embrazadas empezar con el cuidado de sus senos a partir del tercer mes de gestación, y evitar el uso de prendas que no se adapten al volumen de éstos.

Antes de lactar al bebé, dijo, deben lavarse las manos con agua y jabón, y enseguida limpiarse el pezón y la areola con agua hervida. El niño debe colocarse en posición semi sentada para facilitar el eructo sin que vomite.

De la misma manera, señaló, esta práctica también es benéfica para las madres, ya que ayuda a que el útero se contraiga previniendo el riesgo de hemorragias después del parto, además de que ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y cervicouterino.

Por último, Maya Chavarría recordó que el IMSS lleva cabo de manera permanente, en las Unidades de Medicina Familiar (UMF) y hospitales del Instituto, actividades para la promoción de esta práctica que tiene como objetivo generar una niñez más sana, entre las que destaca la capacitación constante de las mujeres, sean derechohabientes o no, en técnicas de amamantamiento desde que se les detecta el embarazo, así como el alojamiento conjunto después del parto para iniciar la lactancia desde las primeras horas de vida.

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