¡Preparen los tamales! Llegó el Día de la Candelaria

Llega el 2 de febrero y por todos lados predomina un aroma en el aire: el de los tamales, de carne, de elote, de piña y de cualquier variedad. Este delicioso alimento que casi casi por mandato divino debe poner todo aquel que encuentre al niño Jesús dentro del suave interior de las roscas de reyes, se ha convertido en el estandarte de una tradición que cada vez cobra mayor popularidad.

Pero, más allá de los tamales, ¿De dónde viene esta conmemoración?

El padre Yasser López Rocha, párroco de la Iglesia de Fátima en Los Mochis, explicó que todo se remonta a los tiempos bíblicos, ya que, como indicaban las leyes judías, todos los bebés varones debían ser presentados en el templo 40 días después de su nacimiento.

Fue así como, al nacer un 25 de diciembre, 40 días después, el 2 de febrero, el niño Jesús fue presentado y cuando sus creyentes lo pregonaron como la Luz del Mundo nació esta tradición.

Precisamente la palabra Candelaria hace alusión a la Luz de Jesús, pues en su raíz del latín “Candela” significa luminaria o vela.

“La fiesta del Día de la Candelaria tiene un trasfondo incluso desde el siglo cuarto, en donde originalmente la fiesta se llama De La Presentación del Señor, y es lo que celebramos el día 2 de febrero. Dos siglos después, muta el nombre a Candelaria, porque es la fiesta de las candelas. Cristo entra al templo y Simeón, Ana, dos personajes importantes que estaban en el templo, hablan de Cristo como Luz de las naciones”.

Y entonces, ¿Por qué los tamales?

Como a la gran mayoría de tradiciones cristianas, al origen litúrgico del Día de la Candelaria se le han adherido los usos y costumbres de cada país.

El sacerdote explicó que los tamales representan el don de compartir alegría por la bendición de haber encontrado la Luz del niño Jesús en la rosca de reyes, una mezcla de religión y cultura que varía según la región.

“Está la tradición muy mexicana, muy nuestra, muy arraigada en nuestra cultura incluso sinaloense, de ofrecer y compartir tamales con la familia, con los amigos, pues también para encontrar este contexto de fiesta, porque al final nos hace recordar que quien encuentra al niño en la rosca, hoy cumple esa promesa de poder compartir alegría porque Dios llega al corazón”.

Parte muy importante de esta tradición, es la convivencia familiar y con amigos que se genera alrededor de los suculentos tamales.

A través de un sondeo, las personas comentaron que han planeado con días de anticipación en casa de quién se van a juntar, si habrá cafecito, champurrado o atole, y cuántos tamales y de qué sabores van a llevar, siempre con la difícil decisión de elegir un favorito entre los de carne y los de elote.

El Día de la Candelaria, una tradición llena de sabor, de luz y de alegría.

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