Presas Picachos y Santa María, con 10 mil millones de pesos del presupuesto federal 2023

El presupuesto de egresos del gobierno federal para el 2023 contempla la friolera de 10 mil millones de pesos en favor de las dos presas ubicadas en el sur de Sinaloa (Picachos y Santa María), con sus correspondientes sistemas de riego, lo que garantiza su culminación para el año venidero o cuando mucho para los primeros meses del 2024. Lo que si se da como un hecho es que se darán por terminadas antes de que concluya el sexenio presidencial de Andrés Manuel López Obrador.

Adicionalmente a ello, dicho presupuesto considera 340 millones de pesos para la construcción del acueducto que llevará agua de la presa Picachos hacia Concordia, en aras de solucionar el ancestral problema de sequía que se padece en esa cabecera municipal y sus alrededores. Agua ha sido, por siempre, la demanda central de los concordenses.

Se trata de dos buenas noticias las difundidas la mañana de este lunes (19 de septiembre) por el gobernador Rubén Rocha Moya en la Semanera, método implementado por la actual administración para proporcionar información objetiva y precisa a todos los sinaloenses, en lo que constituye, de paso, un ejercicio de retroalimentación entre el titular del Poder Ejecutivo Estatal y los representantes de los medios de comunicación de la entidad.

Sobresale, en particular, lo referente a Picachos y Santa María, obras de gran infraestructura hidráulica ininterrumpidas por factores diversos, en el curso de los años, el financiero en especial. De 500 millones de pesos anuales a 10 mil, el salto es simple y sencillamente formidable, de tal modo que ahora si es posible aspirar a la culminación de estas dos presas, cuya operación abrirá otras expectativas de desarrollo y le permitirá al Sur ingresar a los sistemas de producción agrícola bajo riego que distinguen a nuestra entidad.

Por sí solo, el tema de las dos presas sureñas, más el anhelado acueducto, ya constituyen dos formidables noticias, incrustadas en ese mundo de dinero que es el presupuesto de la Federación para el 2023; pero todavía hay algunas más, en el renglón de carreteras.

Por ejemplo, la carretera que se construye entre San Juan, San Ignacio y Tayoltita, ya en Durango; la culminación -¡al fin! – de la Badiraguato-Parral y la rehabilitación de la carretera Culiacán-Tamazula, que se extenderá hasta Canelas, con la participación de los gobiernos estatales de Sinaloa y Durango. Hay que tener presente que esa zona tiene mayor conectividad con Sinaloa que con el mismo Durango. En fin.

Hay que explorar, con atención y disciplina, ese documento para encontrar los puntos que le atañen a Sinaloa, con la posibilidad de encontrar más noticias halagadoras. Y del mismo modo, hay que estar pendientes cuando aquí se dé la discusión del presupuesto estatal, allá por la última semana de diciembre del presente año.

Y hay que considerar, al mismo tiempo, que se trata de eso, de un presupuesto, sujeto a vaivenes, modificaciones y ajustes durante las discusiones; pero la verdad es que se advierte mucha firmeza en los puntos arriba citados. Ojalá.

Por cierto. En esa semanera, de nueva cuenta, el gobernador Rubén Rocha Moya puso a temblar a más de alguno de quienes disfrutan de un buen cheque, quincena tras quincena, con cargo al erario estatal.
-Vienen más cambios – advirtió el mandatario.

Y subrayó:

-En todas las áreas, sin excepción.

Evidentemente, Rocha Moya no está nada contento con el rendimiento de algunos de sus funcionarios (de todos los niveles) y en cualquier momento llevará a cabo nuevos movimientos al interior de su equipo de trabajo: enroques, ascensos o descensos y destituciones, simple y sencillamente.

Rocha Moya resaltó que las áreas administrativas pudieran ser las que registraran el mayor número de movimientos; pero lo reiteró:

-Donde se observen las anomalías, ahí haremos el ajuste, de inmediato.

Además, ya el gobernador trae entre ceja y ceja a otros funcionarios, de distintas secretarías; pero no tanto por ineficientes, sino por faltos de sensibilidad, majaderos y prepotentes. Lo dijo en su primera semanera de septiembre, por si ya lo olvidó. Pendientes pues.

Y a propósito. También en su semanera de este lunes, el gobernador del Estado dejó claro que no habrá modificaciones en su estrategia de seguridad, porque la que se aplica en la actualidad le ha dado resultados satisfactorios, a partir de que en lo que va de su administración se registra un notable decremento en la incidencia delictiva, en comparación con el mismo periodo del gobernador anterior.

En homicidios dolosos, por ejemplo, suman 342 del primero de noviembre de 2021 al 18 de septiembre del presente año, contra 446 en el mismo lapso del gobierno de Quirino Ordaz Coppel. La caída es del 23 por ciento.

Los feminicidios, a su vez, son 20 menos que los del periodo pasado y la baja representa un 61 por ciento, según las cifras de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno del Estado.

En términos generales, de acuerdo a la misma estadística, la incidencia delictiva en Sinaloa continua hacia la baja y Sinaloa se mantiene entre los diez estados del país con menores porcentajes de inseguridad en todas sus manifestaciones.

Así lo dicen las cifras duras, a veces contradictorias con las percepciones ciudadanas; pero las cifras están ahí, en congruencia con lo esperado. Suyos los comentarios, amigo lector.

Por otro lado. Culiacán se aproxima al 491 aniversario de su fundación -los 500 años están a la vuelta de la esquina – y hay motivos sobrados para la celebración.

Por eso, el presidente municipal, Juan de Dios Gámez Mendívil, dio a conocer un amplio y variado programa de actividades artísticas, culturales y deportivas, que arrancarán ya, este 23 de septiembre y se prolongarán hasta el primero de octubre. El 30 de los corrientes, día de San Miguel, es la gran fecha.

El programa contempla, entre otras cosas, conciertos de los Populares del Llano, la Sonora Dinamita y la BJ Mariana Bo, además de callejoneadas por el centro histórico, paseos en globo y carreras de botargas, por decir algo.

Lo más importante: en su abrumadora mayoría, con talento casero y en las locaciones más importantes de la ciudad.
A disfrutarlo pues.

Y bueno. Por supuesto que se trata de una casualidad, muy desafortunada si se quiere, pero no más que una casualidad. No puede ser de otro modo. Es imposible.

Este lunes, 19 de septiembre, nuevo temblor de tierra, por encima de los 7 grados, en la ciudad de México y en muchos estados del sur y del centro del país. Como el 19 de septiembre de 2017 y como el 19 de septiembre de 1985.

El reciente sismo no causó, por fortuna daños mayores; pero si provocó momentos de pánico y desesperación y afloró recuerdos de las tragedias del 85 y el 2017.

Un evento que, como el del 2017, se produjo apenas minutos después del simulacro alusivo a la fecha. Todo mundo, como en 2017, pensó que el sonido de las alarmas anti-sismicas, eran parte del simulacro mismo; pero no, era un nuevo temblor.

¿Casualidad? Si. No hay modo de predecirlo. Ni tampoco echemos a volar nuestra imaginación. En fin.

Hasta aquí. Nos vamos ya. Cuídense mucho y Dios los bendiga. Ahora y siempre…

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