‘Sembrando Vida’, el programa con el que México quiere seducir a Biden

Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó la propuesta que llevará a la Cumbre sobre el cambio climático, que se celebrará el jueves y viernes con 40 líderes mundiales conectados de forma virtual: Aplicar en Centroamérica el programa ‘Sembrando Vida’. El proyecto de su invención ha plantado hasta el momento un millón de árboles frutales y maderables en el sur del país y concede ayudas directas a más de 400.000 personas, pero pone los pelos de punta a las organizaciones ecologistas del país, al ver como se engrasa con dinero oficial una de las mayores deforestaciones de las últimas décadas. El mandatario, por su parte, está convencido que ‘Sembrando vida’ es una gran aportación al modelo ecológico que es necesario exportar porque frena al mismo tiempo el cambio climático y la emigración.

López Obrador quiere convencer a Biden para que Estados Unidos pague la siembra de árboles en Centroamérica durante tres años y, después de ese tiempo “tengan derecho automático a una visa de trabajo de seis meses en Estados Unidos”. Según el presidente de México, “después de tres años de tener la visa de trabajo, con buen comportamiento, ya tendrán derecho a solicitar la nacionalidad estadunidense”, propondrá López Obrador esta semana al presidente de Estados Unidos.

México quiere influir en el destino de esos 4.000 millones que Biden ha prometido lograr para Centroamérica y que no tienen un destino claro porque ni siquiera tiene todavía la aprobación del Congreso de Estados Unidos. Para López Obrador, con su plan se pretende “ordenar el flujo migratorio para no estar rechazando y aplicando medidas coercitivas”.

‘Sembrando Vida’ es el polémico plan impulsado por López Obrador para reforestar el sur y el sureste del país. Según datos oficiales desde que hace dos años se puso en marcha ha plantado más de un millón de árboles en los estados de Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Yucatán, Campeche y Quintana Roo. La ayudas directas de entre 100 y 250 dólares (unos 2.000 y 5.000 pesos) se han entregado en mano a casi 400.000 campesinos con propiedades de más de 2,5 hectáreas que reforesten sus parcelas con árboles de fruta o convertibles en madera. “Esto ayuda a que la gente no migre, ayuda mucho al medio ambiente porque podemos sembrar en tres años, tres millones de hectáreas y dar hasta 1,3 millones de empleos a hermanos centroamericanos y también a mexicanos“, dijo.

Militares participan en el cultivo de árboles del programa Sembrando Vida en Temamatla, Estado de México, en enero pasado.

Militares participan en el cultivo de árboles del programa Sembrando Vida en Temamatla, Estado de México, en enero pasado.DANIEL AUGUSTO / CUARTOSCURO.

El problema, critican las organizaciones medioambientales, es que muchos propietarios están derribando la selva húmeda para poder reforestar con árboles económicamente más rentables pero ajenos a lugar. Según denuncian se están plantando de forma masiva árboles de otras especies en Calakmul, una de las reservas de la biosfera más importantes del mundo.

Según explica Alejandra Rabasa, abogada ambientalista, ‘Sembrando vida’ no es un programa contra el cambio climático sino un programa de reducción de la pobreza que está provocando la mayor deforestación de los últimos 20 de años de la selva tropical. “El programa exige que para recibir el dinero la milpa debe estar deforestada lo que está provocando que muchos propietarios quemen sus parcelas de selva original y así acceder a esos fondos. A cambio de ello se siembran árboles con un fin comercial pero que no tienen nada que ver con la selva ni cumplen con su función de captura de carbono ni conservación de agua. Según Rabasa, “extender a más países ‘Sembrando vida’ aumentará la deforestación en la reserva de la Biosfera de Centroamérica y, a la larga, la emigración”, señala.

Otros expertos en conservación consultados por EL PAÍS, entre ellos un alto funcionario medioambiental, que prefieren no dar su nombre, coinciden en que no es posible tener datos precisos sobre los efectos de ‘Sembrando Vida’ porque debido a la pandemia no hay monitoreo en campo aunque sí hablan de “deforestación hormiga”.

Uno de los estudios más completos, publicado en 2019 por el World Resources Institute (WRI), una institución que trabaja con empresas y gobiernos en la protección de la naturaleza, señala que ‘Sembrando Vida’ ha deforestado casi 73.000 hectáreas. Hasta ahora la deforestación anual estimada en México como línea base de medida es de unas 130 hectáreas. ‘Sembrando Vida’ – bajo los supuestos de estudio de WRI – está ahora llevando la cifra de desforestación anual en México a casi 210 hectáreas.

Parte importante del informe está en quién proporciona estos datos. La organización WRI trabaja en alianza con ‘Sembrando Vida’ para monitorear el impacto y de ahí se obtienen los dramáticos datos sobre las selvas mexicanas. Otra de las críticas que ha recibido el plan tiene que ver con su asignación clientelar por encima de los criterios ecológicos ”en zonas dispares o alejadas” pero que ayudan a engrasar la aprobación popular al Tren Maya, que recorrerá la zona.

Desde su llegada al poder, la autodenominada “Cuarta Transformación” que encabeza López Obrador ha mantenido agrias polémicas con los grupos ecologistas por su desprecio al medioambiente en temas como el uso del carbón, el litio, la energía eólica o centrales termoeléctricas como la de Huexca (Morelos), que involucró el asesinato del activista Samir Flores. Por su parte el Ejecutivo defiende su lado ‘verde’ al prohibir por ley nuevas concesiones mineras o la extracción de petróleo mediante el fracking.

En lo que a la expansión de ‘Sembrando vida‘ se refiere, el Ejecutivo mexicano entregó en julio de 2019 30 millones de dólares al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para impulsar el programa. Sin embargo, en el video colgado en Twitter el domingo, López Obrador no mencionó ninguna inversión extra para Centroamérica y criticó que hasta ahora los planes para frenar la emigración se han centrado en “medidas coercitivas”, sin mencionar que su Gobierno se ha sumado a estas medidas al enviar a más de 7.000 miembros de la Guardia Nacional a la frontera con Guatemala, al tiempo que las deportaciones de centroamericanos alcanzan cifras récord.

Andrés Manuel López Obrador y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la presentación del programa "Sembrando Vida" en Tapachula, Chiapas, en junio de 2019.

Andrés Manuel López Obrador y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la presentación del programa “Sembrando Vida” en Tapachula, Chiapas, en junio de 2019.PRESIDENCIA / PRESIDENCIA.

(Con información de El País)

 

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