Sentencian a polleros que dejaron morir de hipotermia a migrantes

OAXACA.- Autoridades judiciales  de Estados Unidos sentenciaron a dos traficantes de personas que ingresaron ilegalmente a tres oaxaqueñas, fallecidas por hipotermia al cruzar por una zona montañosa, en su intento por alcanzar el sueño americano en 2020.

Los hermanos Cecilio y Ricardo Ríos Quiñones, de 38 y 23 años de edad, fueron sentenciados a cinco años y medio de cárcel cada uno, por el  Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en San Diego.

Las víctimas Paula, Margarita y Juana de 29, 33 y 35 años, respectivamente, originarias de El Jicaral, Coicoyán de las Flores, en la región Mixteca, murieron el 10 febrero del año pasado, en Mount Laguna, Condado de San Diego, California.

De acuerdo con versiones periodísticas, los hermanos Ríos, originarios del estado de Chihuahua, se declararon culpables de llevar a las mujeres a través de la frontera, en un área accidentada cerca de Mount Laguna, a unas veinte millas al norte de la frontera, cuando se desató una tormenta de nieve.

Las mujeres, procedentes del  estado de Oaxaca, quienes  buscaban una vida mejor, carecían de ropa o suministros adecuados para un viaje de varios días;  la lluvia inclemente y la nieve fueron la causa de muerte  por hipotermia”.

El año pasado, el gobierno del estado, a través del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM) trasladó los restos mortuorios de las tres oaxaqueñas que perdieron la vida en su intento por cruzar la frontera.

También el Consulado Mexicano, ubicado en San Diego participó en agilizar la documentación en la repatriación.

El año pasado, el IOAM asistió 436 traslados de migrantes fallecidos, incluyendo a los muertos por complicaciones por covid-19.

En lo que va de este 2020, son 127  traslados, dos de ellos, en su intento por cruzar la frontera.

Es trágico que alguien quiera venir aquí a trabajar y muera, pero es más trágico que haya quienes se benefician de esto, que las tratan como cargamento”, dijo la Jueza federal de distrito, Cathy Ann Bencivengo en la sentencia.

(Con información de Excelsior)

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