Todos los días enfrento racismo, asegura inmigrante hondureño en Los Mochis

Los Mochis, Sin.- James Orling Leyva, es un inmigrante hondureño de apenas 23 años de edad que se encuentra varado en la ciudad de Los Mochis desde hace seis meses.

Salió de su país natal a mediados del 2019 buscando el sueño americano, sueño que con los meses se convirtió en pesadilla, pues jamás se imaginó que una pandemia se cruzaría en su travesía.

De Honduras logró llegar de raite y en camiones hasta Manzanillo, Colima, donde tomó un tren que supuestamente lo llevaría a Mexicali, pero fue bajado en el puerto de Topolobampo por militares.

James ignoraba por completo dónde estaba, las únicas ciudades sinaloenses que había escuchado mencionar eran Culiacán y Mazatlán. Cuando los vecinos de ‘Topo’ le recomendaron tomar un camión para ‘Los Mochis’, el joven pensó que bromeaban con él. Sin embargo, tomó el consejo, llegó a la ciudad y, medio año después, día a día busca la manera de sobrevivir.

La vida llevó a James a la calle Ciprés esquina con Independencia. Ahí, personas que se encuentran sin hogar, tanto nacionales como extranjeros, se han asentado construyendo casitas de lona y materiales de lo más improvisados.

Al ser una persona de color y proveniente de Centroamérica, el joven hondureño ha tenido que enfrentar situaciones de racismo y discriminación, en las que incluso ha sufrido violencia física.

A pesar de las circunstancias, James no guarda rencor, pues así como hay gente mala, hay gente buena que lo ha apoyado, le llevan comida, dinero, ropa, pero él, más que cosas materiales, lo que pide es la oportunidad de trabajar para tener ingresos que le permitan mantenerse, e incluso mandarle a su familia que lo echa de menos en tierras catrachas.

 

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