Venta de nopal, sustento de algunas familias ahomenses

Los Mochis, Sin.- Desde hace 20 años, la señora Mónica se levanta alrededor de las cinco de la mañana para poder alistarse y trasladarse desde el ejido Gabriel Leyva Solano, Ahome, hasta una de las banquetas que rodea el mercadito Independencia en la ciudad de Los Mochis, a donde llega a las siete de la mañana aproximadamente y empieza a vender nopales, verdolagas, quelites y algunas frutas de temporada.

Doña Mónica recuerda que la necesidad la hizo que desde pequeña acompañar a su abuela y a su mamá para vender y sacar el sustento de la familia, y en estos momentos es para mantener a sus dos hijos que estudian ya una carrera profesional.

“Ya tengo rato vendiendo aquí pues nopales y cuando hay fruta de temporada vendemos quelites, verdolagas, tengo como más de 20 años; empezó mi abuela y luego mi mamá, la misma necesidad y mis hijas me ayudan, ventas a veces bajas”, dijo.

La señora Mónica es apoyada por su esposo, el señor Fernando, quien expresa que las ventas no siempre son buenas, pero por lo menos sale para atender las necesidades básicas de la familia, ya que en la actualidad todo se ha encarecido.

“No pues estamos unidos como pareja, y pues tenemos que apoyarnos para sacar adelante las necesidades de la vida; todos hacemos el esfuerzo”, comentó.

En ese mismo tramo de una de las banquetas de la avenida Independencia se instala también doña Nachita, quien señala que las ventas son muy bajas debido a la pandemia del Covid-19, y comenta que desde los 13 años de edad empezó a trabajar, ya que acompañaba a otras vecinas del ejido Gabriel Leyva Solano para obtener recursos y llevarlos a su hogar.

“Desde las siete de la mañana; es que estamos impuestas a trabajar todos los días para salir adelante, tengo dos, las ventas más o menos, casi no viene gente, aquí tengo como 35 años, acompañaba a las señoras que venían del ejido, me levanto a las cuatro para agarrar el camión a las 6 y llegar aquí a trabajar”, expresó.

Es así como estas familias sacan adelante a sus hijos, enfrentan las dificultades de la pandemia y la carestía de la vida.

 

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