Los Mochis, Sin.- La Dirección de Medio Ambiente de Ahome inició el procedimiento para identificar y sancionar a los responsables de cuatro casos de quema de soca detectados recientemente en distintos puntos del municipio, informó el titular de la dependencia, Marco Antonio Robles Agúndez.
Actualmente se encuentra en proceso la solicitud de información a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) para conocer quiénes son los propietarios o responsables de los predios donde ocurrieron las quemas, ya que los permisos de siembra permiten identificar a los responsables de esos terrenos.
El funcionario municipal compartió que los casos detectados corresponden a predios ubicados en el ejido Mochis, Bachomobampo, 20 de Noviembre y la zona del Campo 35. Una vez obtenida la información oficial se procederá a levantar las actas correspondientes y notificar a los involucrados.
“Estamos preparando los documentos porque tenemos que pedir primero el informe de quién es el propietario de estos predios y hacerle llegar los documentos a la SAGAR para que nos mande la información de quién los sembró. Con el permiso de siembra ahí se detecta, y en base a eso vamos a hacer ya la acción de levantar actas directamente a los propietarios”, dijo.
Las sanciones económicas que aplica la dependencia pueden variar dependiendo de la extensión afectada y del impacto ambiental generado, pero el monto máximo establecido es de 90 mil pesos.
El director de Medio Ambiente también reconoció que el proceso administrativo puede resultar tardado debido a los trámites necesarios para obtener la información oficial de los propietarios o rentadores de los terrenos, pero terminan por aplicar las multas, las cuales han causado molestias entre los productores al grado de reclamar en las oficinas municipales.
Robles Agúndez además subrayó que la autoridad hará responsables a los propietarios o a quienes tengan registrado el permiso de siembra, independientemente de quién haya iniciado el fuego.
Finalmente, Marco Antonio Robles advirtió que la quema de soca no solo afecta la calidad del aire y perjudica a la población, sino que también deteriora los propios terrenos agrícolas, ya que elimina materia orgánica que podría aprovecharse para mejorar el suelo o como alimento para el ganado.









