Las cooperativas pesqueras del sector indígena y los pescadores artesanales de las bahías de Ohuira y Topolobampo fijaron una postura pública frente al contexto actual de la región, destacando su carácter vigilante, pero no cerrado al desarrollo.
Quienes viven del mar señalaron que durante años han defendido su actividad, su tradición y el sustento de sus familias, por lo que reiteraron que cualquier proyecto debe analizarse con responsabilidad.
El presidente de la SCPP “Pescadores Unidos del Mabiri”, Isaac Corrales Nolasco, afirmó que “no estamos en contra del desarrollo ni del empleo, pero sí exigimos información clara y verificada sobre lo que ocurre en nuestra bahía”.
Por su parte, Jesús Manuel Almada Portillo, de la cooperativa “Cerro Tunosa”, sostuvo que “el sector ha participado en consultas y se ha mantenido atento a la información ambiental, contrastando lo que se dice con lo que realmente conocemos”.
Las cooperativas recordaron que participaron en los procesos de consulta pública e indígena relacionados con el proyecto de la planta de amoníaco, en los que se expresaron distintas posturas.
En un comunicado a la sociedad, los pescadores organizados destacaron que “durante años hemos mantenido una lucha por mantener la pesca en la bahía, una lucha por nuestra forma de vida, nuestra tradición y del sustento de nuestras familias.
El sector pesquero es y seguirá siendo un sector crítico y cuidadoso frente a cualquier proyecto o empresa que llega a impactar los mares y el océano. En el caso de la planta de GPO no ha sido diferente: hemos cuestionado, preguntado y buscado información, sin cerrarnos al desarrollo ni a las oportunidades de empleo.”
Desde la cooperativa “Industrial del Norte de Sinaloa”, Jesús Sepúlveda Figueroa indicó que “existen diversas opiniones dentro del sector, pero también quienes ven posible el desarrollo del puerto, siempre que haya diálogo y respeto”.
En tanto, Abel Orozco Domínguez, de la cooperativa “Revolución Social”, enfatizó que la preocupación ambiental es permanente, porque cualquier cambio en la bahía impacta directamente nuestra actividad, sin embargo, dijo, lo que se debe exigir a la planta de fertilizantes es que permanentemente cumplan con la normativa ambiental que la rige y que extremen cuidados en la bahía.
Además, Nibardo Quintero López, de la cooperativa pesquera “Productores Libres de Topolobampo”, advirtió que “es necesario evitar tergiversaciones que generan confusión sobre la realidad del sector”.
En el comunicado, el sector pesquero hizo un llamado a autoridades y sociedad para atender problemáticas como la pesca ilegal, la baja producción y el aumento de costos, reiterando que se mantendrán informados, vigilantes y defendiendo su trabajo.









