La presidenta Claudia Sheinbaum defendió que el proyecto ha cumplido con procesos de consulta pública y evaluación ambiental desde su origen, al tiempo que reconoció la necesidad de mantener el diálogo con las comunidades.
La mandataria subrayó que durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se llevó a cabo una consulta pública para definir la viabilidad del proyecto.
“Puedes no estar o no de acuerdo con la consulta, pero hubo una consulta pública en la que se aprobó que se desarrollara la planta”, afirmó.
Asimismo, rechazó la idea de que no se haya atendido a las comunidades, asegurando que hubo visitas y diálogo directo en distintas etapas del proceso.
Sheinbaum explicó que el proyecto cuenta además con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la cual incluyó un periodo de consulta pública. Durante ese proceso, dijo, se visitaron comunidades, se recogieron opiniones y se dio seguimiento institucional.
En relación con críticas actuales, la presidenta reconoció que existen grupos que no están de acuerdo con el proyecto, pero enfatizó que esto no significa que no haya habido comunicación o inclusión.
“No es correcto decir que no se ha atendido a nadie o que el gobierno está en contra de las comunidades”, sostuvo. Añadió que, como en otros proyectos de infraestructura, el Gobierno federal busca equilibrar desarrollo y consenso social.
También señaló que, en caso de compromisos pendientes de funcionarios, como visitas adicionales a comunidades, estos deben cumplirse, mencionando que la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, podría acudir a la zona para revisar la situación y continuar el diálogo.
Finalmente, Sheinbaum destacó que se trata de un proyecto que ya venía aprobado y que continuará avanzando, sin dejar de lado el trabajo con las comunidades.
“Hay personas que no están de acuerdo, y hay que atenderlas, pero también hay muchas que sí lo están. Ya hubo una evaluación ambiental y una consulta pública”, concluyó.









