Los Mochis, Sin.- En el arranque simbólico del proyecto Pacífico Mexinol, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que el éxito de las grandes inversiones depende de que existan condiciones de certeza jurídica, seguridad, transparencia y combate frontal a la corrupción.
Durante su mensaje en el evento realizado este jueves en un salón del Fiesta Inn Los Mochis, el diplomático sostuvo que “la inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción”, al referirse a los factores que determinan la llegada de capitales y el desarrollo económico.
“Para que esta inversión prospere, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción. Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan. Cuando existen, las empresas crecen y generan prosperidad para todos”, expresó.
Johnson advirtió además que ninguna compañía comprometerá recursos en lugares donde no haya reglas claras ni rendición de cuentas.
“La inversión llega a donde es respetada, protegida y donde puede prosperar. Ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional”, señaló.
El representante diplomático fue más allá al afirmar que la corrupción no solo inhibe nuevas inversiones, sino que impacta directamente en la economía y en la competencia.
“La corrupción no solo frena el progreso, lo distorsiona. Eleva costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados”, manifestó.
En ese contexto, añadió que el mensaje para la región es claro: “donde la integridad es fuerte, la inversión crece; donde no la hay, se pierden oportunidades”.
Respaldo al proyecto Pacífico Mexinol
El embajador destacó que Pacífico Mexinol representa una de las mayores inversiones de una empresa extranjera en México y la calificó como una muestra de confianza en el futuro económico de América del Norte.
Indicó que el proyecto contempla una inversión de 3.3 mil millones de dólares para la construcción de la planta que, dijo, será “la instalación de metanol de ultra bajas emisiones más grande del mundo”.
También señaló que las operaciones están proyectadas para iniciar en 2029, convirtiéndose en un complejo estratégico para fortalecer la seguridad energética regional.
“No se trata solo de un gran proyecto industrial, sino de una declaración clara de confianza en el futuro de América del Norte”, afirmó.
Johnson sostuvo además que este tipo de inversiones fortalecen la relación económica entre México y Estados Unidos, países que —dijo— mantienen una de las asociaciones comerciales más importantes del mundo.
Cambio de sede por manifestación
La ceremonia de colocación de la primera piedra estaba prevista originalmente en Topolobampo, donde se desarrollará la planta; sin embargo, fue trasladada de última hora a Los Mochis debido a una manifestación de grupos indígenas y habitantes de comunidades cercanas que expresaron inconformidades relacionadas con el proyecto.









