Guasave, Sin.- La lucha contra los altos cobros de energía eléctrica mostró este miércoles uno de sus rostros más sensibles y dolorosos, luego de que una adulta mayor se sintiera mal durante la toma de las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad, donde desde la madrugada decenas de ciudadanos se concentraron para exigir tarifas justas y el respeto a los acuerdos previamente establecidos con las autoridades.
La escena generó preocupación entre los manifestantes, quienes de inmediato brindaron apoyo a la mujer mientras se solicitaba atención para estabilizarla. El incidente puso de manifiesto las difíciles condiciones que enfrentan muchas familias que, pese a su edad o estado de salud, se ven obligadas a salir a las calles para defender su economía ante recibos que consideran impagables.
Entre los asistentes también destacaron personas con discapacidad, quienes acudieron a respaldar el movimiento y a alzar la voz contra los cobros excesivos del servicio eléctrico. Algunos de ellos señalaron que los incrementos en los recibos afectan directamente su calidad de vida, ya que muchos dependen de equipos eléctricos, medicamentos o tratamientos que representan gastos adicionales.
La protesta fue encabezada por integrantes del movimiento Justicia Social, quienes instalaron un plantón en las instalaciones de la paraestatal como medida de presión para exigir una respuesta inmediata. Los inconformes denunciaron que los compromisos anunciados anteriormente no se han reflejado en soluciones reales para los usuarios que continúan recibiendo facturaciones elevadas.
Durante la jornada, hombres, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad permanecieron en el lugar bajo condiciones difíciles, motivados por la necesidad de encontrar una salida a una problemática que, aseguran, se ha vuelto insostenible para cientos de hogares de Guasave.
Los manifestantes reiteraron que no abandonarán la lucha hasta que existan mecanismos efectivos para atender los casos de cobros excesivos y se garantice una tarifa eléctrica acorde a las condiciones climáticas y económicas de la región.
La imagen de la adulta mayor siendo auxiliada por sus compañeros de protesta se convirtió en uno de los momentos más significativos de la movilización, reflejando el nivel de desesperación y sacrificio que muchas familias están dispuestas a asumir en busca de una solución a una problemática que afecta a miles de sinaloenses.












