Culiacán, Sin.- El termómetro en Sinaloa no da tregua y ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias al superar los 45 °C en este inicio de junio. Esta intensa ola de calor no es sólo una molestia climática, sino una amenaza directa para la salud y la vida de la población.
La doctora María Fernanda Amézquita Machado, especialista en Medicina de Urgencias del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), lanzó una alerta contundente sobre el golpe de calor, una urgencia médica crítica que ocurre cuando el organismo pierde su capacidad para disipar el exceso de temperatura, provocando hipertermia extrema, daño neurológico y falla multiorgánica.
La especialista explicó que actualmente en las salas de urgencias se atienden dos variantes de esta condición. El golpe de calor clásico se relaciona con la exposición prolongada a altas temperaturas ambientales y afecta principalmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Por otra parte, el golpe de calor por esfuerzo se desencadena por la actividad física intensa, situación especialmente peligrosa para atletas, militares y personas que laboran al aire libre durante las horas de mayor radiación solar.
“Es muy importante diferenciar que, dentro del espectro de las enfermedades por calor, en muchas ocasiones se denomina erróneamente golpe de calor a cualquier cuadro de deshidratación. Existen distintos estadios: los calambres por calor, el agotamiento por calor y el golpe de calor. En los calambres por calor se presentan mareos o espasmos musculares; en el agotamiento por calor, la persona puede experimentar mareos, náuseas, vómitos y cefalea; mientras que el golpe de calor tiene la particularidad de que existe compromiso neurológico”, detalló.
La especialista advirtió que ignorar los síntomas durante esta temporada de temperaturas extremas puede tener consecuencias fatales, por lo que exhortó a la población a mantenerse alerta ante signos como una temperatura corporal superior a los 40 °C, acompañada de alteraciones neurológicas graves, entre ellas confusión, delirio, convulsiones o pérdida del estado de conciencia.
“Es importante identificar estos tres estadios: los calambres por calor, que corresponden al primer nivel; el agotamiento por calor, considerado el segundo; y el golpe de calor, que representa la etapa más severa. Si una persona está expuesta a temperaturas extremas, como las que actualmente se registran en Culiacán, practica actividad física al aire libre o incluso realiza ejercicio intenso en un gimnasio, puede llegar a presentar esta patología. Aunque el tema aún no es ampliamente conocido y suele utilizarse incorrectamente el término, es una condición que cada vez cobra mayor relevancia”, afirmó.
Finalmente, la especialista insistió en que la prevención, tanto individual como comunitaria, constituye la herramienta más eficaz para evitar complicaciones y muertes asociadas a la actual ola de calor. Entre las principales recomendaciones se encuentran permanecer en espacios climatizados, tomar duchas frescas, evitar actividades físicas extenuantes al aire libre durante las horas de mayor calor y mantener una hidratación constante.
Asimismo, hizo un llamado a familiares, vecinos y cuidadores para vigilar de manera activa a los adultos mayores que viven solos, evitar su aislamiento y estar atentos a cualquier signo de alarma que requiera atención médica oportuna.










