Moscú.- Alexander Maslennikov, vicesecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, aseguró que Rusia, el mayor exportador de trigo del mundo, debería crear reservas alimentarias conjuntas con los demás miembros del BRICS y los antiguos países vecinos de la Unión Soviética para contrarrestar los riesgos para la seguridad alimentaria mundial derivados del conflicto en Medio Oriente.
Aproximadamente la mitad de los alimentos del mundo se cultivan utilizando fertilizantes, mientras que un tercio del comercio mundial de fertilizantes solía pasar por el Estrecho de Ormuz, una estrecha ruta marítima a lo largo de la costa de Irán que ha permanecido prácticamente cerrada desde que comenzó el conflicto.
«Para garantizar la seguridad alimentaria, es de suma importancia ampliar la cooperación con países amigos, principalmente los Estados miembros de la Unión Económica Euroasiática y del BRICS, incluso mediante la creación de reservas alimentarias conjuntas», dijo Maslennikov.
Presidido por el presidente Vladimir Putin, el Consejo de Seguridad está integrado por funcionarios de alto rango y contribuye a dar forma a las decisiones del Kremlin sobre las principales cuestiones de seguridad nacional. Putin tiene previsto reunirse el lunes en el Kremlin con el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, miembro del BRICS, y es probable que la seguridad alimentaria figure en la agenda.
Maslennikov dijo que la crisis de Medio Oriente plantea graves riesgos para la seguridad alimentaria mundial. Si la escasez mundial de fertilizantes persiste hasta principios del verano boreal, el rendimiento de los principales cultivos podría reducirse a la mitad, señaló, lo que impulsaría el mayor aumento de la inflación alimentaria mundial de los últimos años.
Añadió que el número de personas que padecen hambre en todo el mundo podría alcanzar la cifra récord de 673 millones.
El Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtieron la semana pasada de que los fuertes aumentos de los precios del petróleo, el gas natural y los fertilizantes provocados por la guerra en Oriente Medio provocarán inevitablemente un alza de los precios de los alimentos y la inseguridad alimentaria.
Rusia es un importante productor y exportador de fertilizantes, pero carece de la capacidad para elevar significativamente la producción este año. También pretende subir las exportaciones agrícolas en un 50 por ciento para 2030.
Maslennikov afirmó que la situación actual, aunque plantea riesgos para la propia seguridad alimentaria de Rusia, también crea oportunidades a largo plazo para los productores agrícolas del país.
«Rusia se encuentra en una posición sólida para aumentar las exportaciones de alimentos a los países de Medio Oriente, así como a Asia, África y América Latina», afirmó.
Egipto, miembro del BRICS, es el mayor importador de trigo ruso, mientras que Rusia también exporta alimentos a China y la India, las dos mayores economías del bloque. La Unión Económica Euroasiática, liderada por Rusia, también incluye al exportador de cereales Kazajistán, así como a Bielorrusia, Armenia y Kirguistán.
Con información y fotografía de La Jornada









