Guasave, Sin.- La toma de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad, en Guasave continuará de manera indefinida luego de que manifestantes rechazaran la propuesta presentada por el superintendente Ernesto Cinco, quien planteó únicamente la revisión de medidores y contratos como alternativa a las quejas por los elevados cobros del servicio.
Durante un encuentro realizado en el exterior de las oficinas, los inconformes confrontaron al funcionario federal y le insistieron en que la problemática no se resolverá solamente verificando los equipos de medición, sino mediante un esquema de refacturación y descuentos que permita a las familias cubrir adeudos que consideran excesivos.
El dirigente del grupo Justicia Social, Abelito Arias, sostuvo que los usuarios no están buscando evadir sus responsabilidades, sino encontrar una solución real que les permita ponerse al corriente sin enfrentar recibos que calificó como “impagables”.
“Queremos pagar, pero necesitamos una refacturación con algún descuento para poder hacerlo. No estamos diciendo que no vamos a pagar, al contrario, queremos cumplir, pero los recibos vienen demasiado caros y luego llega el siguiente cobro y volvemos a caer en el mismo problema”, expresó ante el superintendente.
Durante el diálogo, Ernesto Cinco solicitó un plazo de tres días para realizar revisiones a los medidores y analizar los casos presentados por los usuarios. Sin embargo, la propuesta no convenció a la mayoría de los manifestantes, quienes señalaron que esa medida no garantiza una reducción en los montos que les están cobrando.
Arias planteó que la paraestatal debe ir más allá de una simple inspección técnica y buscar mecanismos que permitan corregir los cobros que, aseguran, han golpeado severamente la economía de cientos de familias de Guasave.
Tras varios minutos de intercambio de argumentos, los integrantes del movimiento sometieron la decisión a consideración de los presentes. La respuesta fue contundente: permanecer en el plantón hasta obtener una propuesta concreta relacionada con descuentos, refacturación o una solución viable a los adeudos acumulados.
“Aquí nos quedamos”, fue la consigna que resonó entre los manifestantes, quienes reiteraron que no abandonarán las instalaciones mientras la CFE no presente una alternativa que atienda de fondo el problema de los altos cobros.
Con casas de campaña, pertenencias personales y la determinación de mantener la protesta, los integrantes de Justicia Social advirtieron que continuarán ejerciendo presión hasta lograr acuerdos que beneficien a los usuarios afectados, mientras las oficinas de la paraestatal permanecen tomadas como medida de protesta.









