Guasave, Sin.- La falta de un refugio especializado para personas con problemas de salud mental se ha convertido en una necesidad urgente en Guasave, reconoció el secretario de Seguridad Ciudadana y Movilidad Sustentable, Juan De Dios López Rubio, al señalar que diariamente las corporaciones atienden situaciones relacionadas con personas en crisis, abandono familiar y condición de calle.
Admitió que, aunque estos casos corresponden al área de salud mental, la Policía Municipal suele ser la primera instancia en intervenir debido a los reportes ciudadanos y las condiciones en las que son encontradas muchas personas.
Destacó que se han logrado hasta 43 casos de éxito de mujeres y personas en situación de calle que estaban alejadas de sus familias en diferentes estados. Resaltando que Guasave es uno de los municipios que más atiende este tipo de situaciones.
“Se han logrado hasta 43 casos de éxito de mujeres y personas en situación de calle que estaban alejadas de sus familias en diferentes estados. Se apoyaron aquí, se mandaron a centros de rehabilitación, se rehabilitaron y volvieron con su familia”.
El jefe de la Policía Preventiva indicó que, gracias a la coordinación entre distintas instituciones, se han logrado decenas de casos exitosos de reunificación familiar y rehabilitación. Señaló que incluso han conseguido regresar a personas a sus lugares de origen después de brindarles apoyo y canalizarlas a centros de rehabilitación.
Sin embargo, reconoció que uno de los principales obstáculos es el abandono familiar. Explicó que en muchos casos, cuando las autoridades localizan a los familiares de personas con trastornos mentales o adicciones, éstos se niegan a hacerse responsables.
“A veces contactamos a las familias y tristemente nos dicen: ‘yo no sé, hagan con ella lo que quieran, aquí no la queremos’”.
Dijo que actualmente la corporación únicamente puede resguardar temporalmente a estas personas en barandilla mientras reciben atención médica o psicológica en instituciones como el Hospital General o el Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA), aunque reconoció que el apoyo resulta insuficiente por la falta de infraestructura y recursos permanentes.
“Son situaciones de salud mental, no son delitos. Nosotros los resguardamos para que pasen la noche, los llevamos al Hospital General, en el Secosama les dan tratamiento, pero después tienen que salir porque tampoco contamos con un recurso permanente”.
Consideró indispensable la creación de un refugio o albergue especializado que permita brindar atención integral y seguimiento a quienes viven este tipo de problemáticas, aunque admitió que el costo de operación sería elevado para el municipio.









