Guasave, Sin.- El Ayuntamiento de Guasave puso en marcha la primera etapa del programa de rehabilitación de vialidades afectadas por el colapso de la infraestructura subterránea, iniciando los trabajos en la calle Blas Valenzuela, donde el panorama encontrado debajo del pavimento confirmó la gravedad del problema.
El director general de Obras y Servicios Públicos, Rael Rivera Castro, informó que, tras retirar las primeras losas de concreto, descubrieron una enorme cavidad provocada por el deterioro de las redes hidráulicas y sanitarias, situación que obliga a una intervención profunda y no únicamente superficial.
Dijo que será necesario reemplazar el drenaje pluvial, los colectores, las redes de atarjeas y, donde sea necesario, la infraestructura de agua potable, además de retirar el material fangoso acumulado, estabilizar el terreno y posteriormente reconstruir la vialidad.
“Prácticamente es una caverna lo que encontramos abajo”.
El funcionario municipal indicó que este programa de rehabilitación tendrá una duración aproximada de 150 días, siempre y cuando las condiciones climatológicas permitan avanzar conforme al calendario establecido.
Explicó que, junto con la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave, se realizó un diagnóstico que arrojó un total de 25 puntos con afectaciones en la cabecera municipal. Mientras se desarrollan las obras de mayor magnitud, en algunos sectores únicamente se realizan reparaciones parciales para mantener en funcionamiento el sistema sanitario.
Respecto a las molestias que ocasionarán las obras, afirmó que el objetivo será afectar lo menos posible la circulación vehicular, procurando mantener habilitada al menos la mitad de cada vialidad intervenida y evitando cierres totales siempre que las condiciones técnicas lo permitan.
“Vamos a tratar de dejar, cuando menos, la mitad de la vialidad para no afectar completamente la circulación, pero es un problema que tenemos que atender”.
Advirtió que postergar estas reparaciones representaría un riesgo mayor para la población, pues podrían registrarse nuevos hundimientos o accidentes derivados del deterioro de las redes subterráneas.
Reiteró que las obras actualmente en marcha corresponden a los puntos considerados de mayor riesgo, aunque reconoció que existen otros sectores donde también hay colapsos parciales que deberán ser atendidos conforme exista disponibilidad de recursos.









