Los Mochis, Sin.- Entre aplausos, música, abrazos y profundas muestras de cariño, directivos, amigos y compañeros de Grupo Chávez Radio dieron este martes el último adiós al querido locutor Quintín Ayala Sauceda, quien falleció el pasado domingo víctima de un infarto, dejando un enorme vacío en la radio del norte del estado.
Las instalaciones de Grupo Chávez Radio recibieron por última vez a quien durante años se ganó el cariño de miles de radioescuchas con su inconfundible estilo al frente del programa Las Maxi Cumbias, espacio que cada fin de semana llenaba de alegría, música y cercanía con su audiencia a través de la Maxi Radio.
La despedida estuvo marcada por una mezcla de tristeza y gratitud. La ausencia física de Quintín duele entre quienes compartieron con él la cabina, los micrófonos y la amistad; sin embargo, su sonrisa permanente, su sencillez y el entusiasmo con el que saludaba a todos fueron recordados como el legado que permanecerá vivo en la memoria de compañeros y radioescuchas.
El homenaje fue encabezado por el presidente de Grupo Chávez Radio, Roque de Jesús Chávez López, y la directora general, Kathy Elitzah Chávez Eng, quienes evocaron diversos momentos de la trayectoria de Quintín Ayala dentro de la empresa, destacando la pasión con la que vivía la radio y la facilidad que tenía para conectar con la gente desde el primer instante que encendía el micrófono.
Durante su mensaje, Roque Chávez resaltó que una de las mayores muestras del cariño que Quintín sembró a lo largo de los años ha sido la respuesta de la audiencia tras conocerse la noticia de su fallecimiento.
“Las llamadas, los mensajes y las expresiones de afecto que hemos recibido reflejan el enorme cariño que los radioescuchas le tenían. Su partida nos duele a todos porque Quintín no sólo era un gran locutor, era un gran ser humano”, expresó.
Compañeros de trabajo también compartieron anécdotas y recuerdos que arrancaron sonrisas en medio del dolor, recordando al hombre alegre, amable y siempre dispuesto a tender la mano, cualidades que lo convirtieron en una de las voces más queridas de la estación.
Al concluir el homenaje en Grupo Chávez Radio, el cortejo continuó hacia las instalaciones del STIRT, donde familiares, colegas y amigos le rindieron un nuevo homenaje de despedida, reconociendo la trayectoria de quien dedicó buena parte de su vida a la radio.
Con su partida se apaga una voz que acompañó incontables fines de semana en los hogares del norte de Sinaloa, pero permanece el eco de su alegría, de su pasión por comunicar y del afecto que sembró en cada transmisión. Quintín Ayala Sauceda deja los micrófonos, pero su recuerdo seguirá sonando en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de escucharlo y conocerlo.









